Hace un tiempo rescaté una frase de Havellock Ellis que retrataba la forma de pensar que tienen los freudianos. Según Ellis, los freudianos consideran de suma importancia los detalles más insignificantes, ya que pretenden encontrarle infinidad de significados de pretendida suma importancia y relevancia. Tan así son los freudianos que de un simple hecho sin la menor importancia pueden intentar descifrar toda una persona, esto gracias su clave universal de descifrado: sexo.
No hay nada que no sea de suma importancia para el freudiano, pero cuando más insignificante sea más importante y relevante será para él, y obviamente, esta aparente insignificancia, oculta un asunto sexual de suma importancia, al cual raudamente el psicoanalista se lanzará a descubrir, y nada lo detendrá en esto ... ni siquiera el sentido común o la lógica más simple. Justamente, mi actual profesora de prácticos es una de estas freudianas. Una de las que Ellis hablaba.