Psicoanálisis

Comentario a un comentario (I)

Partes de esta serie
II - III

Me tope con un comentario algo elaborado aunque no de este blog. Es un comentario que plantea varias cuestiones pero que serían bastante difíciles de responder en el espacio de un comentario. Asi que recojo aquí el guante aunque no estuviera dirigido a mi. Lo hago por que porque parece plantear, a primera vista, cosas con cierta lógica, fundamento y principalmente tranquilidad. Veamos si con una mirada más cercana se puede decir lo mismo. Vayamos con la primera parte.

Pequeños placeres de la vida

Acabo de retomar la enseñanza educativa. En otras palabras, me inscribi en la Universidad. No, no me inscribi en Psicología de nuevo. Tampoco lo hice en la UBA. Me inscribi en una carrera corta de Informática en La Matanza. Ahora bien, antes de entrar en la carrera uno tiene que pasar un curso de ingreso. Una especie de CBC, pero intensivo. Tres son las materias a aprobar: Matematicas, Geometria y Seminario. Seminario es la cuestión. Es donde el Psicoanálisis aparece. ¡No puedo librarme de él aunque me esfuerce!

Otra razón para no volver

Ya hace varios años deje de ir a la Facultad de Psicoanálisis. No hace falta que diga que ya no le veía el punto. A cada cambio lo mismo de siempre: criterio científico nulo, y menos escéptico. Pero aun estoy interesado en los que pasa allí dentro. Gracias a @ProjectOuden (YouTube) me informo de lo mal que esta ahí dentro. Pasen y lean.

El fin justifica el medio, incluso si es un ad hominem

En el análisis didáctico de Joseph Wortis sucede el siguiente dialogo.

Protesté en el sentido de que los psicoanalistas hacían uso con harta frecuencia del conveniente argumentum ad hominem para servirse de sus criticas, pero que, a mi modo de ver, se trataba de una mala practica científica.

Freud me dio la razón . "Es verdad", dijo, "que los analistas jóvenes analizan por demás. Pero yo estaba empleando el método en privado, en el curso de un análisis, a fin de eliminar una Widerstand1, aunque es apropiado de todas maneras.2 

En otras palabras, es licito para el psicoanalista ser completamente despectivo con el paciente y nulificarlo en lo que diga.

Páginas