Autores

La Biblia y el calef ... psicoanálisis

Hay algunas cosas que detesto. Entre ellas detesto cuando se habla de un tema y no se ha investigado o informado lo mínimo necesario del mismo. Soy ateo, pero detesto cuando algunos se poden a hablar de religión con una visión simplista y sin haber abierto la Biblia al menos, o el libro que se requiera. Por ejemplo, cuando se dice que la religión es una neurosis obsesiva, y no se contemplan la infinidad de religiones, tipos de creyentes y factores, que provocan y promueven el pensamiento religioso, reduciendo todo un problema complejo a una solución por demás simplista. Soy ateo, pero no temo leer la Biblia, el Corán o el Bhágavad-guitá cuando se requiere, y hasta lo he hecho por el mero placer de conocer. Lacan ni siquiera se digna de abrir la Biblia para explicar un versículo que hasta cita mal. No se digna de verificar lo que dice ... Bah! Vamos con el asunto de una vez.

Freud y la homosexualidad: un asunto de traducción

En 1935 Freud escribe una carta en respuesta a otra escrita por una mujer. Esta mujer es, según la carta, una madre preocupada por la homosexualidad de su hijo. ¿Que tiene en particular esta carta? Siempre se le ha criticado a Freud su posición sobre la homosexualidad. Según algunos, esta carta freudiana muestra que Freud no consideraba como un problema la homosexualidad. Freud no consideraba una enfermedad, o una perversión, a la homosexualidad. Mostraría una posición 'amigable' hacia la homosexualidad. Sin embargo, estas defensas descansan sobre traducciones de la carta no muy fieles a la original, por lo que me he tomado la molestia de traducirla y ofrecerla en el blog aquí; y ofrezco una lectura de esta carta basada en la nueva traducción. Muchos personas han usado esta carta, más bien débiles traducciones de las misma como argumento de defensa para Freud contra la acusación de homofobía o de cierto desprecio de su parte por la sexualidad homosexual. Lo que la carta muestra es una versión algo suavizada de lo que Freud realmente pensaba de la homosexualidad, pero para nada es un cambio en la posición de Freud frente a la homosexualidad. Freud no ha cambio su posición, la ha elaborado un poco, la ha suavizado, pero nunca la homosexualidad en el psicoanálisis ha llegado a tener los mismo derechos de existencia que la heterosexualidad. En la carta no se equipara la homosexualidad a la heterosexualidad como parece suponerse en diferentes lados, si no que la homosexualidad mantiene el mismo estatus que tenía desde principios del psicoanálisis. Freud sigue viéndola en 1935, no como una sexualidad alternativa a la heterosexualidad, si no como un problema en la sexualidad.

Las sociedades matrialineales que Lacan olvida

Lacan parece tener la habilidad de poder conjugar, en un solo párrafo, muy diversas ciencias y hacerlas converger todas en el psicoanálisis. Parece poder tocar los más diversos temas y poder unirlos bajo el psicoanálisis, como si este pudiera otorgarle a cualquier conjunto de tópicos y temas un sentido integrador y totalizador, sin importar lo diferentes y heterogéneos que sean. Además, como si esto fuera un valor en si mismo. Los más diversos tópicos parecen encontrar su punto de contacto en la invención freudiana. Esta particular habilidad le da a Lacan un imagen peculiar. Lo hace parecer poseedor de una fantástica intuición capaz de desvelar el sentido común de estos temas, que, claro esta, sera siempre el psicoanálisis1. Esta imagen de Lacan también esta compuesta por cierto aire de profundidad con la que Lacan enfrenta sus temas y llega a su sentido ultimo, mostrando en el proceso implicaciones que otros no han podido ver. ¿Pero realmente Lacan conoce los temas que trata? ¿Realmente conoce los temas en profundidad para hablar como habla de ellos, aunque sea los reflexiona en profundidad al menos como para lograr sacar las implicaciones que saca? Cuando más reflexiono y trato de entender de que habla Lacan, más me doy cuenta que la respuesta a todas estas preguntas es NO. Más me doy cuenta que sus dichos no son más que aire caliente, y que inclusive parece ignorar los datos que lo contradicen, o hacen débil su teoría.

Lacan ¿tu madre como anda?

Trabajando sobre un texto de Lacan, me pregunte ¿como andará la madre de este? :-P Sigo, en la trastienda del blog, tratando de prepara algunos textos sobre Lacan. Es increíble la densidad de cosas inútiles por párrafo y las derivaciones que me encuentro al tratar de traducir los textos del lacaniano al español. Las entradas a preparar se multiplican. Lacan se asemeja a la Hidra. Donde uno corta una parte de sus textos para analizarlos, de repente se encuentra trabajando en dos más. Y el resultado siempre es el mismo.

Recorte lacaniano

¿Lacan es difícil de leer? En general, todos dicen que sí, incluyendo psicoanalistas y seguidores del psicoanálisis. No hay nadie que diga que es sencilla su lectura. Para mí es sencillo. Claro que debo sacarle antes toda la palabrería superflua y sin sentido que tiene Lacan y que llenan hojas y hojas. Sacado eso, lo restando es sencillo de entender. Aunque debo decir que en lo que queda no haya que realizar un esfuerzo también, aunque algo menor, para entenderlo.

Lacan una molestia sin recompensa

Mucho trabajo y poca es la recompensa. Estoy tratando de ponerme a analizar a Lacan. Tengo varios cuestionamientos para con la teoría lacaniana. Estoy trabajándolos, pero el esfuerzo del trabajo y lo que obtengo a cambio es muy poco. Me refiero que, por ejemplo, para analizar un párrafo, me lleva quizás un párrafo por cada oración que hace. Debo analizarla, contextualizarla y comprender lo que dice. Pero cuando logro todo eso lo que me queda es una idea sencilla y sin mucho valor que digamos.

La atemporalidad en un caso de seducción real

Esta entrada la vamos a dedicar al análisis de un sencillo caso. La particularidad del mismo esta, primeramente, en la forma atemporal de los efectos de los traumas sufridos por la paciente. Luego tenemos el uso de la falacia de falso dilema al llegar a la resolución del caso. No tengo evidencias para decir que Freud hizo a sabiendas esto ultimo, pero esto no lo disculpa de no considerar en profundidad su propios casos, o de la ciega seguridad en sus propios postulados teóricos hasta el punto de forzar las conclusiones de sus casos obligando a los mismos pacientes ha confirmar sus diagnósticos. En la entrada donde hablo de esta falacia ya he introducido este caso como ejemplo y aquí voy a profundizarlo analizándolo parte por parte. En este caso la falacia de falso dilema juega un papel importante, pero también debemos notar que la excesiva seguridad con la que actúa Freud. Un detalle agregado, aún a pesar de la falsa dicotomía de Freud que la pone en una encrucijada, es ver como la paciente acepta con facilidad la explicación de Freud. Esto puede indicar que realmente hubo un abuso sexual real aquí, y no fantaseado, y la paciente encuentra alguien a quien comunicarselo. Lamentablemente, Freud parece despreciarlo, ya que su nueva teoría de fantasías edipicas en solo un par de meses después aparecerá en la escena psicoanalítica.

Extraña alegría

Estuve en clases y gracias a que sabia de antemano algunas cosas y que se razonar de cierta manera, pude darme cuenta que Lacan no es tan inabordable desde la duda critica. Siempre trate evitar a Lacan ya que lo suponía difícilmente comprensible. Al contrario Freud es claro. No es difícil de entenderlo, y entonces no es difícil ver los errores que comete. Pero Lacan es difícil, aun hasta para los mismos psicoanalistas. Su estilo no lo que llamaríamos preciso y hasta parecer no tener intenciones de serlo.

Negalo si podes ...

Leyendo la entrada de "Imaginario" del diccionario de Roland Chemama veo una parte de ilustra sencillamente como el paciente nunca puede negar lo que diga el psicoanalista.

La denegación. Una de las manifestaciones del desconocimiento que el registro imaginario implica es lo que Freud ha llamado la Verneinung, es decir, la denegación: «No vaya a creer que se trata de mi madre», dice el paciente de Freud al explicar su sueño, con lo que Freud inmediatamente concluye: «Es su madre».

Just Shoot me!

¡Que me den un tiro! Es más humanitario. Tarde o temprano Lacan aparecería en mis estudios. Por más esfuerzo que hice para esquivarlo, el maldito se cruza en mi camino. Son intragables sus textos. Son palabras que le van surgiendo en la cabeza, sin un orden preestablecido. Bah! Improvisa al vuelo. Y sus seguidores exprimen sus cerebros para encontrarle un sentido más allá del que tienen: la mera palabrería. Un pequeño ejemplo con el que me tope.

Páginas