Por que un hombre sin psicoanálisis es como un pez sin bicicleta
Cronicas de un hereje en la secta psicoanalitica
CJCblog

La honestidad intelectual no consiste en intentar atrincherar o establecer la posición propia probándola (o «haciéndola probable»); más bien la honestidad intelectual consiste en especificar con precisión las condiciones en que estaríamos dispuestos a abandonar nuestra posición. Los marxistas y freudianos comprometidos rehusan especificar tales condiciones: tal es la señal de su deshonestidad intelectual.

— Imre Lakatos

'La metodología de los programas de investigación científica' - Alianza Editorial - p.18

Esto iba a ser una simple cita de Jules Janet mostrando una idea freudiana antes que el mismo Freud la tuviera. Esto mostraría la "originalidad" y "creatividad" de la ideas freudianas. Pero me me tope con un rastro fácil de seguir y aparecieron otras citas igual de potables. Muestran que realmente Freud no fue tan innovador y creativo como se piensa popularmente. Además de mostrar que la histeria no era algo descuidado, y menos ignorado, por la medicina de la época. Freud no era el único y no era el primero.

¿Hasta donde puede llegar la ideología psicoanalítica? Pues bien, hasta el punto de culpabilizar a los pacientes de cáncer por su propia enfermedad. Si. Llegan a sostener que los pacientes con cáncer enfermaron por que eligieron hacerlo y que, además, eligieron hacerlo de cáncer. Es relativamente sencillo obtener este tipo de proclamas de un divanista, pero no tan claramente como en esta entrevista.

Termine este cuatrimestre con Educacional. Aun estoy esperando la nota final, pero no creo que vaya a tener problemas con el examen final, llegado el caso. No me interesa una nota alta, si no dejar de una vez por todas este reducto pseudocientífico que es esta Facultad. Pero como descubrí con Institucional, es una interesante idea escribir sobre el paso de uno por una cátedra y acércalo a la cátedra. Algunas toman unos minutos en la clase final para pedir una opinión sobre la cursada. Yo prefiero tomarme más tiempo, por lo que aquí mi opinión personal.

Acabo de terminar este cuatrimestre y acabo de terminar lo que espero sea la ultima cátedra de la carrera de Licenciado antes de dejarla de lado. Hablo de Educacional y me topo de nuevo con la peregrina idea de un presente vía email. Con tiempo y tranquilidad de haber terminado con este cátedra, vamos largo y tendido sobre este método de dar presente.

Revisando mis apuntes, me encuentro con otro ejemplo más de Ad Hominem. Saliendo al ruedo para defender a Freud de sus critico, tenemos un articulo que utiliza el Ad Hominem para esa defensa descalificando las criticas como meras calumnias.

Existe un espectro de convicciones variadas al respecto del problema del Psicoanálisis. Es un espectro que va desde el fanático seguidor del Psicoanálisis hasta el critico acérrimo del mismo. Pero entre medio existen una serie de posiciones diferentes, pero todas con un punto de acuerdo. Parecen coincidir que el Psicoanálisis puede servir de algo. Difieren en que pero acuerdan que la aplicación del Psicoanálisis puede redituar en algún tipo de mejoría al que se acueste en el diván. Y esta es la razón principal para tolerarlo aun sabiendo de los profundos problemas que tiene la teoría psicoanalítica que se transmiten a practica. Es una especie de contradicción difusa. Se reconoce la ineficacia, problemas y riesgos de la practica del diván, pero por otro lado, se le reconocen algunos beneficios. Podríamos decir que es una gran área gris, pero me parece que tira hacia más lo oscuro.

No es la primera vez y no sera la ultima en que me cuestionen mi enfoque del problema del Psicoanálisis, principalmente en la Facultad de Psicoanálisis. Si yo quiero cambiar algo debo iniciar alguna especie de movimientos político para hacerlo es algo que se me repite con cierta asiduidad; y a veces con cierto pesimismo. "La lucha es política" es la idea. No lo niego, pero todas las luchas políticas tienen una lógica que justifican las acciones que se hagan. Si esto no fuera así solo sería una lucha de poderes. Sin una teoría detrás un movimiento revolucionario, aun siendo intelectual, no hace más que medir fuerzas con un oponente para lograr una posición de poder. Nada más. El problema del Psicoanálisis no es un asunto de poderes, es un asunto de implicancias sanitarias. Es un asunto de salud mental publica. Mi punto es que es necesario un movimiento intelectual detrás de la lucha política que se propone para enfrentar el problema del Psicoanálisis. Dejen que explore esta idea.

En la una entrada anterior trate el tema de las consecuencias de decir sostener, sin evidencias, que el Psicoanálisis es efectivo y que eso lo convierte en religión. Deje una pequeña parte sin tratar puesto que era sobre un Ad Hominem en su clásica versión psicoanalítica de resistencia.

El refutar algo requiere un triple de esfuerzo que decir eso que se va a refutar. Y posiblemente , hay que hacer más esfuerzo cuando más estúpido lo que se refuta. Eso me detiene varias veces a escribir ya que no pienso que valga el esfuerzo hacerlo. Pero esto creo que vale la pena. Este es el caso de un argumento que los divanistas esgrimen con bastante frecuencia para defenderse de la ausencia de evidencias sobre que su practica sea efectiva. Según ellos, no hay evidencias porque la misma naturaleza del Psicoanálisis lo impide. No hay experimento que pueda dar cuenta de su eficacia. Este argumento me lo encontré hace tiempo en un libro, pero quedo en mi tintero. Pensé en hacer un análisis orientándome centrándome en algún que otro argumento científico y algunas cuestiones epistemológicas, pero de pronto, me di cuenta de algo. Se puede enfrentar viendo que es lo que implican. Sostener que no hay forma de encontrar evidencia empírica que el Psicoanálisis funciona es sostener que se cree que es efectivo solo por fe, o lo que es lo mismo decir que el Psicoanálisis es una religión.

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