Sigmund Freud

El sueño de la mujer del carnicero que supuestamente es bella segun Lacan

Ayer tuve una pequeña alegría. El ejercicio de analizar detalladamente los casos de Freud da frutos en mí. Es como cuando uno va al gimnasio y ve luego de un tiempo al espejo que tenemos algo más de musculo y firmeza. En la clase de prácticos me tope con un sueño y un análisis de Freud, el cual debo decir no había leído para la clase, sin embargo pude ofrecer una replica a la interpretación de Freud. No se me paso por alto los problemas de su análisis. Freud comenta el sueño de una mujer que esta usa para argumentar que NO todos los sueños son cumplimientos de deseos. Este le pide ver como su sueño es un cumplimiento de deseo. Freud opta por explicar de forma sexual el sueño. No se detiene hasta que tiene la sexualidad involucrada en el sueño, y por ello se le escapa las explicaciones más simples como ya vimos antes. En este caso parece pasar por alto dos explicaciones que lo sacarían sencillamente y sin gran esfuerzo del problema planteado por la paciente.

Los hijos como sabandijas

Una de las ideas que dificulta la critica a Freud es la idea idealizada del mismo. Pensador prolífico, investigador humano, intachable científico, poeta y escritor son algunos de los calificativos que se pueden sentir. La idea de esta entrada es mostrar un poco los eufemismos que Freud usaba. Como para hacer más informal su imagen. Humanizarla para poder facilitar la critica. Mientras se lo tenga en una categoría de semi-dios, genio intachable o iluminado la critica se dificulta. Muchos estudiantes no se atreven a medirse contra un grande. Siempre existirá el temor de "¿Quien soy yo para discutirle a este grande?", que se convierte en una acusación en la boca del seguidor del psicoanálisis "¿Quien te crees para enfrentar a un genio como Freud?". Pues tengo una noticia shockeante para los devotos seguidores del psicoanálisis: Freud era humano y era capaz de cometer errores, prejuicios, mentiras y engaños como cualquier otro ser humano. Pero esto no va de errores, si no de eufemismos. Estos que recopile muestran un cierto humor en Freud al referirse a sus propios hijos, que quizás no sea digno de alguien de la altura de un genio impecable e intachable, pero que si encajan con un ser humano común y corriente.

Freud y la homosexualidad: un asunto de traducción

En 1935 Freud escribe una carta en respuesta a otra escrita por una mujer. Esta mujer es, según la carta, una madre preocupada por la homosexualidad de su hijo. ¿Qué tiene en particular esta carta? Siempre se le ha criticado a Freud su posición sobre la homosexualidad y, según algunos, esta carta freudiana muestra que Freud no consideraba como un problema, una enfermedad o una perversión a la homosexualidad. Sin embargo, estas defensas descansan sobre traducciones no muy fieles a la original, por lo que me he tomado la molestia de traducirla más adecuadamente. Sobre esta traducción se puede ver que, en realidad, Freud no era tan amigable con la homosexualdiad como se pretende. No ve en ella una sexualidad en pleno derecho, sino como un desarrollo de la sexualdiad incompleto o detenido como se lo plantearía a Wortis unos meses antes.

La atemporalidad en un caso de seducción real

Esta entrada la vamos a dedicar al análisis de un sencillo caso. La particularidad del mismo esta, primeramente, en la forma atemporal de los efectos de los traumas sufridos por la paciente. Luego tenemos el uso de la falacia de falso dilema al llegar a la resolución del caso. No tengo evidencias para decir que Freud hizo a sabiendas esto ultimo, pero esto no lo disculpa de no considerar en profundidad su propios casos, o de la ciega seguridad en sus propios postulados teóricos hasta el punto de forzar las conclusiones de sus casos obligando a los mismos pacientes ha confirmar sus diagnósticos. En la entrada donde hablo de esta falacia ya he introducido este caso como ejemplo y aquí voy a profundizarlo analizándolo parte por parte. En este caso la falacia de falso dilema juega un papel importante, pero también debemos notar que la excesiva seguridad con la que actúa Freud. Un detalle agregado, aún a pesar de la falsa dicotomía de Freud que la pone en una encrucijada, es ver como la paciente acepta con facilidad la explicación de Freud. Esto puede indicar que realmente hubo un abuso sexual real aquí, y no fantaseado, y la paciente encuentra alguien a quien comunicarselo. Lamentablemente, Freud parece despreciarlo, ya que su nueva teoría de fantasías edipicas en solo un par de meses después aparecerá en la escena psicoanalítica.

De tótems, tabúes e interpretaciones a medida

Vengo diciendo que Freud es leído, mas bien interpretado, a gusto y piacerre del psicoanalista de turno. Hay tantos tipos de psicoanálisis como psicoanalistas. Todos parecen entender mejor el psicoanálisis que cualquier otro. Así, yo yendo a la Facultad de Psicología me encuentro con la Facultad de Psicoanálisis. Es irónico, pero ni siquiera allí se puede estudiar Psicoanálisis bien. Ni siquiera podemos leer a Freud sin una visión sesgada del mismo. Si esto no fuera así, el psicoanálisis hace mucho que hubiera caído por su propio peso. Al estar siempre en continuo cambio de lugar y forma se adapta a cada nueva situación sobreviviendo. Les traigo un ejemplo por demás claro de esta distorsión que sufre el psicoanálisis en la mismísima Facultad de Psicoanálisis.

Si es cara yo gano, si es ceca tú pierdes

Leyendo y releyendo a Freud me topo con lo que bien podríamos un acto de prestidigitación psicoanalítica. Su objetivo es defender, a capa y espada, a la interpretación de de los sueños de cualquier fracaso que pudiera cometer. Wittgenstein mostraba una cierta tendencia absolutista en Freud1. Debía ser para él un todo o nada. O se explicaba todo o si no la teoría no sirve. Y estos ejemplos que siguen, salidos de Interpretación de los sueños, le da razón. O todo los sueños son explicados o ninguno lo es. Es conocida el enunciado de que todos los sueños son cumplimientos de deseos. Y esta premisa esta en el sentido que estoy indicando. Aquí cuando dice dice 'todos' son todos. No es un todo que se entiende como una generalización, si no que es la totalidad de los casos.

Un sueño incomodo

Como se sabrá, Freud fue el primer psicoanalista del mundo. Una pregunta se hace obvia: ¿Entonces Freud nunca se psicoanalizo? No. Él realizo lo que se denomina un auto-análisis. Tomo los elementos principales que le ofrecía su consciencia para acceder al inconsciente y los sometió a la lupa psicoanalítica. Según la teoría freudiana, estos elementos son "producciones del Inconsciente", por lo que analizando estos elementos podremos llegar a la fuente de los mismo: el mismísimo Inconsciente. Freud se dedico un tiempo a analizar estas producciones y dejo constancia escrita de ello en sus cartas. En esta entrada me voy a centrar en un sueño de aquel periodo de auto-análisis que resulta muy, pero muy, llamativo y la interpretación que el mismo Freud hace de él. Un sueño donde se ve a él mismo como un padre abusador.

Sobre las tres heridas narcisistas

Es común sentir que Freud ha causado la tercera herida al orgullo humano. Específicamente, que desbanco a la conciencia del lugar reinante en el que estaba, ya que nos mostró lo consciente no era lo que dirige la vida anímica del ser humano, si no la parte Inconsciente, o sea el Inconsciente Freudiano. Y esto constituyo las tercera herida. Las dos primeras heridas las constituyeron los descubrimientos de Copérnico y Darwin. Uno por quitar al ser humano del centro del Universo y el otro por mostrar su pertenencia al reino natural como un animal más. Es fácil encontrar esto de las tres heridas repetido una y otra ves en diferentes lugares y ocasiones. Casi como un mantra. Se ha repetido tanto que ya casi no queda rastro de quien fue el que hizo esta consideración sobre la invención del psicoanálisis. Esto es sencillo de explicar. Se repite sin citar la fuente. Se ha transmitido esta idea de boca en boca. Y esto contribuyo a que se aceptara casi como un hecho indiscutible. Alguien considero que la obra Freudiana se podría equipara a las obras de Copernico y Darwin. Alguien puso al lado de dos grandes revoluciones a la obra freudiana. Alguien acepta que Freud es tan grande como Copernico y Darwin. ¿Pero quien pudo ser el autor de esto? ¿Quien considera que el psicoanálisis es equivalente a las revoluciones copernicanas y darwinianas? Quizás esto califique como otro mito sobre el psicoanálisis.

Manuscrito H: ¿Estoy paranoico o a Freud le importa solo su teoría?

Algo que el mito freudiano dice, es que Freud escuchaba atentamente sus pacientes. Que hasta escucho a pacientes que nadie más quería escuchar. Para mí, el escuchaba lo que quería escuchar. Les presto atención, pero solo a lo que el quería prestar atención. El manuscrito H habla de la paranoia y los mecanismos psicoanalíticos que tendría la misma. Al leerlo por primera vez, tuve, quizás por primera vez, que Freud daba crédito a ciertas cosas dichas por sus pacientes y a otras no, dependiendo de lo que le interesaba escuchar. Algunas cosas de la paciente del manuscrito H eran ciertas para Freud y otras era parte de un delirio paranoico. Lamentablemente, Freud no aducía razones de dar crédito a algo y por que desacreditar otro. Sesgo de confirmación que le dicen. El problema es que a nadie dentro de la Facultad de Psicoanálisis les importa tener esas razones. Confían ciegamente en la palabra del maestro. El problema con Freud fue que le importaba mucho más su teoría que el mismo paciente, y nunca tuvo un mínimo de duda sobre sus elucubraciones teóricas.

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