Por que un puro siempre es un puro, y no solo a veces
Cronicas de un hereje en la secta psicoanalitica
CJCblog

No se pueden decir más gilipolleces en menos espacio. Y lo malo es que para rebatir una a una todas esas tonterías necesitaría tres o cuatro folios: decir una tontería es fácil y rápido, pero rebatirla necesita tiempo, espacio y un mínimo de conocimiento. Por lo tanto, ser imbécil está termodinámicamente favorecido, porque se ahorra energía.

— J.M. Mulet

Un sueño incomodo

Como se sabrá, Freud fue el primer psicoanalista del mundo. Una pregunta se hace obvia: ¿Entonces Freud nunca se psicoanalizo? No. Él realizo lo que se denomina un auto-análisis. Tomo los elementos principales que le ofrecía su consciencia para acceder al inconsciente y los sometió a la lupa psicoanalítica. Según la teoría freudiana, estos elementos son "producciones del Inconsciente", por lo que analizando estos elementos podremos llegar a la fuente de los mismo: el mismísimo Inconsciente. Freud se dedico un tiempo a analizar estas producciones y dejo constancia escrita de ello en sus cartas. En esta entrada me voy a centrar en un sueño de aquel periodo de auto-análisis que resulta muy, pero muy, llamativo y la interpretación que el mismo Freud hace de él. Un sueño donde se ve a él mismo como un padre abusador.

Mientras cursaba los ciclos básicos de la carrera1, sentí a una profesora hablar sobre este auto-análisis. Mediante él, Freud nos permitía acceder a su mismísimo inconsciente. Nos permitía meternos en la profundidades de su mente a través de sus propios sueños, fallidos y olvidos, lo cuales nos ofrecía generosamente. Nos entregaba pedazos de su inconsciente. Como si en este pequeño y sencillo acto de comunicarnos algo de su pensar no le fuera necesario a Freud, y que solo por gentileza de él nos los otorgaba, como dádiva del maestro a sus discípulos. Esto hace interesante, para el seguidor del psicoanálisis, el analizar estos sueños, ya que son del maestro fundador del psicoanálisis. Y a mí se me hace interesante solo para ver como Freud desarrollaba sus propios análisis y su manera de razonar.

Volviendo a la cuestión inicial, ¿Como realizar un análisis psicoanalítico de uno mismo? ¿Como someterse a un análisis cuando no se tiene a un analista al que recurrir? En si, no es necesario para un análisis un analista. El análisis bien puede ser llevado a cabo examinando estos fallidos, sueños y olvidos de uno. Estos elementos son en los que Freud uso para analizar su propio Inconsciente y a partir de ellos elaboro su teoría. Freud se puso atento a estos elementos, principalmente a los sueños. Existen en la literatura freudiana varios análisis de sueños de Freud, pero este sueño me ha parecido por demás interesante y revelador. Esta relatado en la carta a Fliess del 31/5/1897:

No hace mucho soñé con sentimientos hipertiernos2 hacia Mathilde pero ella se llamaba Hella, y después otra vez volví a ver Hella impreso en negrita frente a mí.3

Lo primero que llama la atención de este sueño es la palabra "hipertiernos" saliendo de la boca de Freud. Todo el que conoce al freudismo sabrá que esta palabra, si es dicha por el mismo padre fundador, no es inocente en lo absoluto. No habla aquí de un amor platónico, uno algo intenso o algo desmedido. No es un fuerte amor filial a lo que apunta. Habla directamente de amor sexual. Habla de deseo sexual. Es más, habla de deseo sexual para con su propia hija. En pocas palabras un deseo incestuoso.

Todos los sueños, sin excepción, son cumplimientos de deseo reza un principio de la interpretación psicoanalítica de sueños. El sueño es el guardián del dormir. Esa es su finalidad. Cualquier deseo no cumplido en la realidad y que no lo deja dormir, lo vera realizado en el sueño. Por ejemplo, si el soñante esta en medio de crisis financiera, vera en el sueño liquidadas sus deudas o se vera rico. Existen ejemplos de Freud igual de sencillos. Un niño desea pasear en bote y los padres le niegan el paseo. De noche, el chico soñara que realiza este paseo. Otro niño desea una galleta y se le es negada. A la mañana, este niño declara haber comido muchas galletas en un sueño. De esta forma, los deseos incumplidos que pueden perturbar el sueño ya no lo hacen, puesto que fueron cumplidos en el mismo sueño.

Si consideramos este principio de la finalidad del sueño, Freud esta obligado a reconocerse deseos sexuales incestuosos para con su hija. El reconoce que su sueño muestra un deseo sexual hacia ella, pero niega su correlación con la realidad de una manera peculiar. Reconoce que el sueño muestra estos deseos, pero niega que en realidad le correspondan a él. A pesar que el sueño muestra claramente estos deseos y son fácilmente interpretados como tales por él mismo, Freud niega que tenga un correlato con su persona. Niega que el sueño realmente este indicando que el tuviera estos deseos. Aquí es donde aparecen los trucos de magia freudiana. ¿Como logra esquivar la acusación de incesto entonces? Sigamos con el análisis de Freud del sueño para enterarnos.

Recordemos otro elemento de la interpretación de los sueños. Las imágenes de los sueños, los elementos que lo componen, son extraídos del vivir cotidiano del soñante. Los sueños son un 'collage' de fragmentos del vivir del soñante. Son los que denomina restos diurnos. Por lo que Freud nos brinda los elementos que conformaron su sueño.

Resolución: Hella se llama mi sobrina norteamericana cuyo retrato he[mos] recibido.
Mathilde pudo llamarse Hella por que no hace mucho tiempo lloró amargamente por la derrotas de los griegos. Se entusiasma con la mitología de la antigua Hélade y naturalmente ve héroes en todos los helenos.4

Aquí vemos que el sueño ha tomado algo del vivir de Freud y lo uso al construirse. La protagonista es la sobrina americana de la que recibe un retrato. Remarquemos el hecho que Freud dice ver en el sueño el nombre de Hella impreso frente a él, clara referencia a la imagen que recibió por correo. Si consideramos el sueño y este fragmento de la vida de Freud, podríamos decir que la imagen que recibió de su sobrina americana despertó en él algún sentimiento "hipertierno". Deberemos suponer que el sueño, mostrándolo a él mismo como "hipertierno" con Hella, significa con claridad, que Freud al recibir la foto tuvo algún tipo de fantasía o sentimiento sexual con su sobrina, como se desprende de los datos que él mismo nos aporta. Pero Freud dice que su hija, y no su sobrina, es la destinataria de esta "hiperternura". Si nos atenemos al sueño en crudo, y con no más que la premisa "los sueños son cumplimientos de deseo", deberemos contradecir a Freud y que realmente deseo sexualmente a su sobrina, y no a su hija. Por alguna razón Freud no se detiene aquí.

Freud continua su interpretación para introducir a su propia hija en el sueño. Nos dirá que su hija Mathilde es la protagonista real del sueño. Quizás aún desea mantener su teoría de la seducción, teoría de la que hablaremos luego. Pero solo muestra que los hechos de la vida cotidiana parecen corresponderse al sueño y a nuestra interpretación de deseos incestuosos hacia su sobrina. Para hacer protagonista a su hija, debe introducir una interpretación para mostrar el supuesto significado oculto del sueño. De sacar a la luz lo que esta oculto5 en él. Según Freud, el nombre 'Hella' es la clave que relaciona a Mathilde con el sueño y la pone como protagonista del mismo. 'Hellas' es la forma fonética para el nombre de Grecia en griego. Freud indica que el nombre Hella puede derivarse del interés de su hija Mathilde por lo griegos. Lo que hace en esta carta es repetir casi de forma idéntica algo que comento, dos semanas antes, a su amigo Fliess:

Mathilde se entusiasma ahora con la mitología y no hace mucho tiempo derramó lágrimas por los reveses que los griegos, tan grandes héroes, recibieron de los turcos. 6

Seguramente detrás de esto yace algún trabajo de asociación. Aunque debemos decir que esta asociación no parece haber sido algo difícil de realizar. Como mostré, el texto de la carta que relata el sueño es similar al relato que hace dos semanas antes. Es posible conjeturar que este evento con su hija haya sido emotivo de alguna forma y haya quedado rondando en su cabeza, también reforzado por la cercanía temporal del mismo (dos semanas), lo que explicaría como el nombre de su sobrina Hella haya traído el recuerdo de ese momento con Mathilde de manera fácil. Como decía, Mathilde, gracias al asociación con el nombre Hella, se hace la destinataria de los sentimientos "hipertiernos". De esta forma Freud, reconoce, y prácticamente se acusa a si mismo, de sentimientos incestuosos. Pero al hacerlo se pone en una incomoda situación.

Algo que reconozco en Freud es su honestidad intelectual consigo mismo. Como vimos antes, él tranquilamente pudo haberse detenido en la primera interpretación que mostraría deseo sexualmente con su sobrina, pero en ves de ello continuo a un terreno aún más reprochable, incluso dentro de su teoría: el incesto en primer grado. Algo que viene condenado en casi toda su obra. En ves de solventar una situación algo sencilla, pasa a complicarla más. Él mismo implica a su hija en el sueño. Aplica su teoría sin importar el contexto o que lo deje en una mala posición. Quizás aquí tenga que ver el afán por la verdad que compartía con su amigo Fliess. Quizás esto hace que le relate a Fliess con cierta claridad este sueño, para que este lo someta a su juicio, el cual era muy apreciado por Freud. En las cartas se nota el interés en tener todos los datos posibles y sin distorsión posible para llegar a conclusiones científicas. El problema surge cuando se ve que todo el trabajo de Freud no es más que un tipo de especulación forzada para no dar un paso atrás debido a su excesivo celo con su propia teoría, que lograr hacerlo llegar a formular elementos teóricos que hacen posible afirmar cualquier interpretación. Este celo lo lleva a no volver a cuestionar cosas que da por fundadas llegando a trucos teórico, podemos decir, algo forzados, cuando no retorcidos. Un ejemplo de esto es la forma en la que escapa de la acusación de incesto, de lo cual hablaremos luego.

Freud no rechaza tan directamente la idea de sentimientos incestuosos. De hecho, las pasa por arriba rápidamente solo insinuándola. Como es de reconocerle la honestidad intelectual de la que hablaba, hay que reconocer, también, su pudor para hablar de ciertas cosas. Pudor que muchos han tomado como una expresión poética de su parte. La siguiente oración hace más claro el sentido de 'sexual incestuoso' que tiene la palabra 'hipertierno' en boca de Freud, pero sin llegar a ser por entero explicito. Ni en un carta privada a su intimo amigo Freud se permite ser directo y explicito.

El sueño muestra desde luego mi deseo cumplido de atrapar un 'pater' como causante de la neurosis, y así poner termino a mis dudas que no cesan.7

La oración es corta, pero contiene mucho. Tenemos que ver el contexto teórico de la misma para comprenderla en profundidad y ver el sentido de 'sexual incestuoso' que tiene como dije antes. Freud por estos momentos mantiene lo que se denomina teoría de la seducción. Según ella, el origen de las neurosis, generalmente, radica en un abuso sexual de un mayor hacia una menor. Las enfermedades neuróticas de los adultos radicaban en un trauma sexual en su infancia. En términos más generales, la neurosis es producto de un enfrentamiento con lo sexual a temprana edad. Incapacitado el menor de tramitar los impulsos generados por el encuentro sexual, el menor generara una neurosis en el tiempo. Casi todas las veces, este encuentro es producto de algún mayor perverso que utiliza a un menor para satisfacer sus deseos sexuales. Y en la gran mayoría de estos casos son parientes en primer grado: padre o hermanos, y luego madres o hermanas. En algún momento se llego a manejar que las criadas tenían una gran participación en la creación de las neurosis, casi siendo las principales culpables, pero esto es otro tema8. Teniendo en cuenta la teoría de la seducción y estas ultimas palabras, casi podemos deducir el contenido del sueño. Lo que podría interpretarse como gesto demasiado afectuoso o "hipertierno", siguiendo el eufemismo de Freud, aquí podemos proclamar con mayor seguridad que el sueño muestra a Freud en pleno acto sexual.

La carta del 21/9/1897 es una carta de suma importancia para el psicoanálisis. Allí Freud reniega de la teoría de la seducción. En ese momento, los casos se transforman en deseos inconscientes de seducción por parte de los niños hacia sus mayores. Antes los padres llegaban a ser los culpables de los abusos sexuales cometidos a los menores que tenían a cargo. Luego de esta carta se hace oficial la posición de fantasías sexuales de los niños. En este momento los niños desean, inconscientemente, ser seducidos por sus mayores9. El paso de una posición a la otra no fue rápido. Hubo dudas, pero las acumulaciones de estas dudas terminaron en el abandono definitivo de la teoría de la seducción. En esta afamada carta Freud dice:

Y ahora quiero confiarte sin dilación el gran secreto que se puso claro lentamente en los últimos meses. No creo más en mi neurótica.10

Así queda claro de que las dudas a la que refiere, en la carta del sueño, son las que tiene sobre la teoría de la seducción, 'su neurótica'. Esta sera abandonada unos cuatro meses luego. Más adelante, siguiendo con la carta de la renuncia a la teoría, enumera las dudas sobre su teoría y se centra sobre los padres acusados de incesto.

Después, para mi sorpresa de que en todos los caso el padre debería ser inculpado como perverso sin excluir al mío propio11, la comprobación de la inesperada frecuencia de la histeria para la cual debería repetirse esta misma condición cuando es poco probable que la perversión en perjuicio de los niños este tan difundida. 12

Como vemos, las sospechas de Freud sobre el abuso a los niños caían hasta sobre su mismo padre. Pareciera que nadie estaba exento de esta acusación, que justamente fue uno de los motivos principales para abandonar la teoría de la seducción. Era improbable que prácticamente todos los padres cometieran abusos. Este sencillo párrafo dio mucho de lo que hablar a ciertos críticos y defensores del psicoanálisis. En otro momento hablaremos más a fondo de este cambio y la teoría de Masson sobre el mismo13.

Freud, al momento de reconocer estos mismos deseos incestuosos en él, apela a recursos teóricos forzados para salir del atolladero que él mismo provoca. Si la teoría freudiana es correcta, Freud sufre de deseos incestuosos. Su propia teoría y su propia interpretación lo muestra. Pero Freud se niega aceptar esto. No puede verse a si mismo como un padre abusador. No puede verse, quizás, como su propio padre. No puede aceptar una parte inmoral en él, aún siendo esta inconsciente. Pero para negar esto, debe negar su interpretación del sueño. Debe asumir algún fallo en su teoría. ¿Como solucionar este predicamento? ¿O se enuncia como un padre potencialmente abusador más afirmando su teoría o reniega de su teoría de alguna forma liberándose de la acusación? Se libera de las acusaciones del sueño gracias a considerar las consecuencias del sueño de la manera que ya vimos antes.

Cuando algún hecho contradice, o como en este caso pone en aprietos al psicoanalista de turno, siempre se puede echar mano del concepto de meta-finalidad. El sentido explicito del sueño (deseos sexuales hacia su propia hija) se lo niega a favor de otro sentido (atrapar a un padre abusador) que no esta explicitado en el sueño. Se interpreta la finalidad del sueño con datos, que no están en el sueño, y que son ajenos a él. Se utiliza un contexto que es ajeno al mismo sueño. Así se puede ofrecer otra intencionalidad que se ajuste a la máxima de cumplimiento de deseo.

En nuestro caso, el sentido del sueño es mostrar al mismo Freud sus propios deseos sexuales que ha tratado de reprimir de alguna forma. Según el principio de que todo sueño es una realización de deseo, se puede deducir que ha soñado algo que no ha podido realizar en la vida real, de allí que lo vea reflejado en el sueño. Ahora bien, esta intención del sueño es negada y reemplazada por una intención por fuera del mismo sueño. Así Freud interpreta, gracias a introducir sus dudas sobre la teoría de la seducción, que el sueño o quiere mostrar una padre en pleno acto de abuso, dándole la oportunidad de atrapar a un 'pater' causador de una neurosis, o sea un padre en plano acto sexual con su hija. Pero esta interpretación, forzada gracias a introducir 'sus dudas con la teoría', dudas que el sueño no muestra, carece de fuerza ya que el sueño no muestra una escena de un padre siendo capturado por Freud, si no que muestra al mismo Freud en pleno acto. No esta mostrando a Freud atrapando a un padre abusador, esta mostrando a Freud siendo un padre abusador. Aquí cabe preguntar ¿como Freud piensa atraparse a si mismo? ¿Freud pretende que es a la vez testigo y ejecutor del abuso en el sueño?

Este sueño quizás sea el golpe de gracia que llevo a Freud a abandonar la teoría de la seducción. El ponerse en el papel del padre abusador, quizás haya servido para acelerar la caída de la teoría de la seducción, que ya se encontraba bajo sospecha en aquel momento. Quizás haya sido insoportable ver la figura del padre abusador en uno mismo. Verse a si mismo como aquello que acusa. Pero esto es solo especulación. Nunca podremos saber si fue así. Cuando menos, en este pequeño relato del sueño, vemos como Freud razonaba a estas alturas. Como se volvía inmune a su propia teoría.

  1. 1. Léase CBC.
  2. 2. El resaltado es mío. - Es de notarse que a veces esta uso de eufemismos en Freud es visto como cierto carácter poético en él, cuando, en realidad, es una especie de pudor envuelto en una cubierta de aire científico.
  3. 3. Sigmund Freud - Cartas a Wilhelm Fliess - Edición bajo la dirección de Jeffrey M. Masson - Traducción de José Luis Etcheverry - Amorrortu Editores 1986 - Carta #129 del 31/5/1897 pp. 267
  4. 4. Idem.
  5. 5. ¿O reprimido debo decir?
  6. 6. Op. cit. - Carta del 16/5/1897 - Carta #127 - pp.261
    Una nota a pie de pagina de Schur aclara la relación entre Grecia y Turquía que explica los llantos de Mathilde. El 18 de abril Turquía declara la Guerra a Grecia, la que termina el 14 de mayo en conferencias de paz.
  7. 7. Op. Cit. Carta #129 pp.267
  8. 8. Aquí va un enlace que aún no prepare. Esta en revisión por el momento. Perdón. :-)
  9. 9. Cuestión que permitió declaraciones desvergonzadas como la de Dolto ante la pregunta existen caso de violación?: "No hay violación del todo. Ellas lo conscienten." (citado en el Libro Negro del Psicoanálisis - Sudamericana- Buenos Aires - Mayo 2007 - pp.417)
  10. 10. Cartas a Fliess - Carta del 21/9/1897 - Carta #139 - pp. 283-284.
  11. 11. Las cursivas son mías e indican una parte del texto eliminada en la versión de Kris de la versión de 1950 de las Cartas a Fliess.
  12. 12. Idem.
  13. 13. Otro enlace que debo. Ouch! :-(

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Enter the characters shown in the image.
Distribuir contenido (RSS)