Recorte lacaniano

¿Lacan es difícil de leer? En general, todos dicen que sí, incluyendo psicoanalistas y seguidores del psicoanálisis. No hay nadie que diga que es sencilla su lectura. Para mí es sencillo. Claro que debo sacarle antes toda la palabrería superflua y sin sentido que tiene Lacan y que llenan hojas y hojas. Sacado eso, lo restando es sencillo de entender. Aunque debo decir que en lo que queda no haya que realizar un esfuerzo también, aunque algo menor, para entenderlo.

¿El psicoanalisis da respuestas al analizante?

"¿Como lo hace sentir eso?". "Ajá". "Cuenteme más de eso". Son algunas de las expresiones que se le adjudican a los analistas. Estos darían respuestas como estas cuando su analizante les solicita algún tipo de respuesta activa o directa o algún tipo de comentario a lo que dicen. Los analistas solo dan escuchas pasivas. No interfieren con los relatos de los analizantes. Los analizantes no saben que los analistas rara vez tiene permitido una intervención directa, por lo que rara vez darán una respuesta directa, por lo que rara vez el analizante tendrá algo sobre lo que pensar que su analista le haya dicho. Básicamente esto es un mal entendido entre analizantes y analistas sobre lo que se entiende por respuesta. Según el primer articulo de "El Otro Psi", en su edición de Julio de este año, el psicoanálisis si da respuestas, pero veremos que no son las que el analizante busca. Dicho de otra forma, son respuestas a preguntas que nunca formulo el analizante. Veamos que entiende por respuesta este analista y los que un analizante entiende por tal. Recorramos el articulo y veamos si obtenemos una respuesta de este analista.

Lacan una molestia sin recompensa

Mucho trabajo y poca es la recompensa. Estoy tratando de ponerme a analizar a Lacan. Tengo varios cuestionamientos para con la teoría lacaniana. Estoy trabajándolos, pero el esfuerzo del trabajo y lo que obtengo a cambio es muy poco. Me refiero que, por ejemplo, para analizar un párrafo, me lleva quizás un párrafo por cada oración que hace. Debo analizarla, contextualizarla y comprender lo que dice. Pero cuando logro todo eso lo que me queda es una idea sencilla y sin mucho valor que digamos.

Eppur si mouve

Ya he dado el examen que venía preparando, pero esto no es lo interesante. He cometido, al darlo, un pequeño acto de protesta ... intelectual. Ya venia pensando la forma más diplomática de mostrar mi desacuerdo por los temas que se imparten en la Facultad de Psicoanálisis y hacerlo explicito. Escuche, hace tiempo, decir a una profesora que los exámenes son documentos universitarios. O sea que lo que nosotros, como estudiantes, entregamos a los profesores en los exámenes son documentos salidos de nuestro propio puño y letra. Si uno esta en desacuerdo con lo que se enseña se ve llevado a escribir un documento de propio puño y letra avalando eso con lo que que uno en desacuerdo. Situación algo problemática éticamente hablando. Alguna forma de resolver esta situación debe haber. Pues pensando en este asunto vino a mi mente el caso del gran Galileo.

La atemporalidad en un caso de seducción real

Esta entrada la vamos a dedicar al análisis de un sencillo caso. La particularidad del mismo esta, primeramente, en la forma atemporal de los efectos de los traumas sufridos por la paciente. Luego tenemos el uso de la falacia de falso dilema al llegar a la resolución del caso. No tengo evidencias para decir que Freud hizo a sabiendas esto ultimo, pero esto no lo disculpa de no considerar en profundidad su propios casos, o de la ciega seguridad en sus propios postulados teóricos hasta el punto de forzar las conclusiones de sus casos obligando a los mismos pacientes ha confirmar sus diagnósticos. En la entrada donde hablo de esta falacia ya he introducido este caso como ejemplo y aquí voy a profundizarlo analizándolo parte por parte. En este caso la falacia de falso dilema juega un papel importante, pero también debemos notar que la excesiva seguridad con la que actúa Freud. Un detalle agregado, aún a pesar de la falsa dicotomía de Freud que la pone en una encrucijada, es ver como la paciente acepta con facilidad la explicación de Freud. Esto puede indicar que realmente hubo un abuso sexual real aquí, y no fantaseado, y la paciente encuentra alguien a quien comunicarselo. Lamentablemente, Freud parece despreciarlo, ya que su nueva teoría de fantasías edipicas en solo un par de meses después aparecerá en la escena psicoanalítica.

¿Eso es experiencia?

Estaba viendo un cartel en la Facultad: "Ex Docente de la UBA con 20 años de experiencia". Si esto es para un consultorio psicoanalítico, me pregunto ¿20 años de experiencia son realmente un gran numero de años en experiencia? Si hay análisis que duran 15 años, y más, ¿esto no significa que la experiencia del análisis sobre diversos problemas es poca, ya que solo escucha los problemas de sus pacientes regulares, o sea aquellos que llevan años en su diván?

Extraña alegría

Estuve en clases y gracias a que sabia de antemano algunas cosas y que se razonar de cierta manera, pude darme cuenta que Lacan no es tan inabordable desde la duda critica. Siempre trate evitar a Lacan ya que lo suponía difícilmente comprensible. Al contrario Freud es claro. No es difícil de entenderlo, y entonces no es difícil ver los errores que comete. Pero Lacan es difícil, aun hasta para los mismos psicoanalistas. Su estilo no lo que llamaríamos preciso y hasta parecer no tener intenciones de serlo.

Negalo si podes ...

Leyendo la entrada de "Imaginario" del diccionario de Roland Chemama veo una parte de ilustra sencillamente como el paciente nunca puede negar lo que diga el psicoanalista.

La denegación. Una de las manifestaciones del desconocimiento que el registro imaginario implica es lo que Freud ha llamado la Verneinung, es decir, la denegación: «No vaya a creer que se trata de mi madre», dice el paciente de Freud al explicar su sueño, con lo que Freud inmediatamente concluye: «Es su madre».

Just Shoot me!

¡Que me den un tiro! Es más humanitario. Tarde o temprano Lacan aparecería en mis estudios. Por más esfuerzo que hice para esquivarlo, el maldito se cruza en mi camino. Son intragables sus textos. Son palabras que le van surgiendo en la cabeza, sin un orden preestablecido. Bah! Improvisa al vuelo. Y sus seguidores exprimen sus cerebros para encontrarle un sentido más allá del que tienen: la mera palabrería. Un pequeño ejemplo con el que me tope.

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