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¡Sectarios a mí!

No debería hacer esto. Debería dejarlo pasar, pero quiero mostrar el fanatismo que puede generar el Psicoanálisis. La critica a este puede inflar con mucha facilidad los ánimos de las personas. El Psicoanálisis muchas veces asume la forma de una religión y sus partidarios se vuelven tan celosos como los ciegos seguidores de las religiones. Los dos emails que recibí esta mañana son claro ejemplo de esto.

Pague que le hace bien (Reloaded)

Cuando me encontré el texto que voy a analizar, lo iba a hacer en toda su extensión. Nunca he visto una muestra más clara de la ideología psicoanalítica. No he encontrado una muestra tan clara de la fe ciega que se le tiene, y no he visto tal descaro en justificar el pago simbólico del que ya hablamos antes. Como dije, lo iba a analizar por completo pero me he quedado tan fascinado del nivel de descaro, o de creencia ciega en el diván, que la autora tiene al momento de hablar de dinero. Voy a ir con ese asunto solamente, para, quizás luego, en otra entrada, retornar las otras partes del texto, ya que también tienen su valor para este blog.

El pez no necesita divan y el niño tampoco

Empezamos el año con buena suerte. Tarde pero seguro. Básicamente por dos razones: tiempo y quiero empezar con algo interesante y elaborado, y no solo anotaciones o ecos de algo visto en Internet. Ya habra tiempo para eso. Tenemos, para empezar el año, un texto que relata, no un tratamiento, si no una simple intervención realizada por un psicoanalista. Pero no solo es un relato al azar, si no que este relato fue escrito por el mismo psicoanalista del caso Clara, donde se puede ver la terapia psicoanalítica para el autismo realizada por nuestro psicoanalista de turno. No es casual que el texto este firmado por este psicoanalista, ya que pretende mostrar para defender la terapia divanista. También no sera raro que luego apareciera un tercer texto de este mismo psicoanalista. A pesar de relatar un único encuentro con un niño, a raíz del pedido de intervención, tenemos una muestra importante de la forma de pensar y razonar que tiene este psicoanalista. El texto se intitula El pez, para existir, necesita del agua, y el niño del deseo. Sera así ... supongo. Pero, luego de leerlo, me queda claro que ninguno de los dos necesita de un diván para vivir.

Mi paso por Institucional

Haciéndome un lugar en las tareas que me ocupan a nivel personal y laboral vuelvo al blog por un momento para relatar mi paso, este cuatrimestre, por "Psicología" Institucional. Ya he dado el odioso examen final obligatorio de la materia y ya más liberado voy a relatar algo de mi experiencia allí. Además de hacer hincapié en la oportunidad que no deje pasar de expresar mi opinión, obviamente, sobre los contenidos psicoanalíticos.

Ese malestar llamado mujer

Es interesante ver como el homosexualisismo en Freud fue matizándose con el tiempo. Poco a poco se fue modificando la posición del Psicoanálisis. Claro esta, que nunca logro tener el estatuto de sexualidad completa y adulta que tiene el heterosexualismo. Esto no ha sucedido con el sexismo de Freud. Estudiando para un parcial reciente me topo con un sexismo que se encontraba incluso antes del mismo Psicoanálisis en un texto casi del final del Psicoanálisis. El sexismo parece no haber cambiado nunca en el freudismo, ni siquiera en su parte final.

Una perlita

Este cuatrimestre tengo dos materias no pesadamente psicoanalíticas, pero con una falta de claridad ya clásica de todo allí dentro de la Facultad de Psicoanálisis. Psicología Institucional no puede dejar pasar el darle un buen lugar al Psicoanálisis en sus clases. Pero es soportable. Lo que si no lo es es la falta de claridad plasmada en palabreríos que parecen profundos y no contiene nada útil. Agitadores de charcos como diría Nietzche. Un charco revuelto parece profundo.

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