Sobre las tres heridas narcisistas

Es común sentir que Freud ha causado la tercera herida al orgullo humano. Específicamente, que desbanco a la conciencia del lugar reinante en el que estaba, ya que nos mostró lo consciente no era lo que dirige la vida anímica del ser humano, si no la parte Inconsciente, o sea el Inconsciente Freudiano. Y esto constituyo las tercera herida. Las dos primeras heridas las constituyeron los descubrimientos de Copérnico y Darwin. Uno por quitar al ser humano del centro del Universo y el otro por mostrar su pertenencia al reino natural como un animal más. Es fácil encontrar esto de las tres heridas repetido una y otra ves en diferentes lugares y ocasiones. Casi como un mantra. Se ha repetido tanto que ya casi no queda rastro de quien fue el que hizo esta consideración sobre la invención del psicoanálisis. Esto es sencillo de explicar. Se repite sin citar la fuente. Se ha transmitido esta idea de boca en boca. Y esto contribuyo a que se aceptara casi como un hecho indiscutible. Alguien considero que la obra Freudiana se podría equipara a las obras de Copernico y Darwin. Alguien puso al lado de dos grandes revoluciones a la obra freudiana. Alguien acepta que Freud es tan grande como Copernico y Darwin. ¿Pero quien pudo ser el autor de esto? ¿Quien considera que el psicoanálisis es equivalente a las revoluciones copernicanas y darwinianas? Quizás esto califique como otro mito sobre el psicoanálisis.

Vayamos con la forma resumida del pensamiento de las tres heridas. Como primer herida tenderíamos a la infligida por Copérnico al enunciar que la Tierra ya no era el centro. El había invertido la posición del Sol y de la Tierra. Había puesto en el centro al Sol y nos había quitado del mismo. Ya los planetas no giraban en torno nuestro, si no que nosotros lo hacíamos alrededor del Sol como cualquier otro planeta. Nada de especial habría en nuestro pequeño Edén. La segunda herida provendría de Darwin. Este nos quita la cualidad de especiales, de seres divinos y especiales. La Naturaleza era algo que estaba allí por y para nosotros. Darwin nos mostró que eramos unos animales como cualquier otro, y que eramos parte de la misma. Nos sumergió en la misma Naturaleza. Nos hundió en ella. Eramos naturales y no divinos. La tercer herida provendría de Freud y el psicoanálisis. Según estos dos, la vida psíquica no estaría regida por la conciencia, si no que esta es un mero títere del Inconsciente. El ser humano estaría gobernado por impulsos que no le son conscientes, y que difícilmente lo sean, si no se hace un psicoanálisis para que se revelen. La conciencia y con ella el raciocino eran cosas que no pertenecían al ser humano. Todo era una charada montada por el Inconsciente. El Inconsciente es el verdadero campo de batalla podrá decir algún psicoanalista.

¿Pero quien hizo esta consideración sobre la obra Freudiana? Como verán, no niego el aporte de Copérnico y Darwin y estoy así dando una pista sobre el autor. La mayor pista esta en la denominación de estas tres heridas. Son conocidas estas tres heridas como "las tres heridas narcisistas". Como se sabrá, el orgullo bien es un representante del narcisismo o amor propio, y que es usada en el psicoanálisis casi como sinónimos. Si! Alguien dentro del Psicoanálisis, y no alguien por fuera, fue el que formulo esta idea de la tres heridas narcisistas. Como ya es obvio, el mismo Freud las creo. Veamos el texto de donde sale.

En el transcurso de los siglos han infligido la ciencia a la naïveautoestima de los hombres dos graves mortificaciones. La primera fue cuando mostró que la Tierra, lejos de ser el centro de Universo, no constituía si no una parte insignificante del sistema cósmico, cuya magnitud apenas podemos representarnos. Este primer descubrimiento se enlaza para nosotros al nombre de Copérnico, aunque la ciencia alejandrina anunció ya antes algo muy semejante. La segunda mortificación fue infligida a la Humanidad por la investigación biológica, la cual ha reducido a su más mínima expresión las pretensiones del hombre a un puesto privilegiado en el orden de la creación, estableciendo su ascendencia zoológica y demostrando la indestructibilidad de su naturaleza animal. Esta ultima transmutación de valores ha sido llevada a cabo en nuestros días bajo la influencia de los trabajos de Charles Darwin, Wallace y predecesores, y a pesar de la encarnizada oposición de la opinión contemporánea. 1

Hasta aquí las dos primeras heridas. Seguido, en el texto, leemos la tercera.

Pero todavía espera la megalomanía humana una tercera y más grave mortificación2 cuando la investigación psicológica moderna consiga totalmente su propósito de demostrar al yo que ni siquiera es dueño de y señor en su propia casa, sino que se halla reducido a contentarse con escasa y fragmentarias informaciones sobre lo que sucede fuera de la conciencia en su vida psíquica.

Verán que no aparece aquí la palabra narcisista. Como dije, narcisista, dentro del psicoanálisis, hace referencia al orgullo o amor propio. Debido a que esta idea se propaga larga y ampliamente dentro de los círculos psicoanalíticos debo suponer que lo de narcisistas se ha agregado con posterioridad a Freud. También podrán ver que según Freud, esta es la más grave y más importante de las tres heridas narcisistas. Téngase en cuenta quien hace esta consideración. El mismo creador del psicoanálisis.

Luego en un texto posterior de 1924 Freud aclara mucho más su autoría de la idea de las tres heridas narcisistas:

Destaqué [...] que el concepto psicoanalítico de la relación entre el yo consciente y el todopoderoso inconsciente constituye una grave afrenta contra el amor propio humano, afrenta que califique de psicológica, equiparándola a la biológica, representada por la teoría evolucionista, y a la anterior, cosmológica, infligida por el descubrimiento de Copérnico.3

Como se ve, Freud mismo tuvo el descaro de enunciar que su propia obra era tan importante como para compararla con los descubrimientos de Darwin y Copernico, e incluso ser la más importante de las tres. No hay otro autor detrás de "las tres heridas narcisistas". Todo es producto de Freud, y nada más que él. Si rastreamos la citas de estas frases llegamos al primer psicoanalista de la historia y casualmente es el mismo creador de esta disciplina. No existe autor anterior a él, ya que era el primero y no existía el psicoanálisis antes que él. Siendo Freud el primer psicoanalista, y siendo el primero que lo enuncia y director del mismo movimiento psicoanalítico, esto no pasa de ser una descarada auto-proclamación de grandeza. Una gigantesca expresión de auto-idolatría. Una perfecta muestra del tamaño del ego freudiano. Miles de seguidores repitieron esta idea de "las tres heridas narcisistas", pero lo han hecho sin enunciar al autor. ¿Resultado? Todo quedo como si fuera un consenso general y aceptado sobre el psicoanálisis. Como si una opinión ajena e imparcial formulo este juicio sobre el psicoanálisis, cuando es solo es una auto-alabanza del mismo Freud.

¿Cuales pueden ser los argumentos que llevan a Freud a tal tamaña comparación? ¿Que pueden de tener similar estas "tres heridas"? Pues sencillamente las oposiciones encontradas por cada una de estas "heridas". Cada idea obtuvo oposición. Recordemos lo que le sucedió a Galileo que por haber apoyado el heliocentrismo casi le cuesta la vida. Darwin no estuvo en peligro de muerte, pero si sufrió muchas criticas muy fuertes. Y hasta los defensores de la teoría evolucionista sufren hoy la lucha contra el creacionismo y los ataques de la Iglesia. Freud siempre tuvo la idea que era un excluido al tratar de mostrar al mundo una gran verdad. Posiblemente de la oposición a Darwin y Copernico habrá concluido esta idea de que a mayor oposición mayor es el contenido de verdad de lo que se defiende. Así, para Freud, el grado de verdad de una idea se podría medir por el grado de oposición a la misma. En una carta a Fliess:

[...] recibo hostilidades y vivo en aislamiento tal como si hubiera descubierto las mayores verdades. 4

Cualquier oposición es leída como un signo de la verdad defendida. Un mes después escribe Freud:

"Una conferencia sobre la etiología de la histeria en la Asociación Psiquiátrica fue recibida por lo asnos con frialdad, y obtuvo de Krafft-Ebing 5 este raro juicio: suena como un cuento científico. ¿Y esto después de que se les había mostrado la solución de un problema milenario, un caput Nili!6 Se pueden ir todos da paseo, expresado eufemísticamente.7

Una gran verdad es recibida con una gran oposición, según Freud. Su teoría de sobre la histeria es categorizada como "cuento científico" y él no logra ver más que una afirmación de la verdad de su teoría en esta posición. Así, si su teoría fue enfrentada por la comunidad científica de su época, no puede significar más que su valor es inmenso. La comunidad científica de la época lo rechazo y acto seguido paso a olvidarse de él. Freud tomo esto como signo de tener una gran verdad, tan grande como para compararse a otras grandes teorías. El error de Freud es simple. Toda revolución lleva la semilla del cambio y por ende es de esperarse oposición a este cambio. Pero esta oposición no es indice de validez de la revolución.

Las cartas de este periodo muestran como Freud al parecer quedo excluido, según él, por sus ideas. Es posible que esta oposición que sufrió se haya plasmado en un concepto corriente en el psicoanálisis: la resistencia. Si su analista le ofrece una interpretación, y usted la acepta de buen grado, esto no muestra otra cosa que la efectividad de la misma y del psicoanálisis. Pero si en cambio, usted niega la verdad de la interpretación, esto no es más que un signo de su inconsciente debatiéndose contra esta verdad incomoda que representa la interpretación. Más resistencia ponga, mayor sera el grado de verdad que suponga un psicoanalista. Los dos casos son una confirmación de la verdad expuesta por la interpretación. Del mismo modo que la comunidad científica de la época de Freud no aceptaba la supuesta verdad de su teoría. En ambos casos, analizado y comunidad científica, el rechazo es producto del narcisismo o amor propio herido. Irónicamente, Freud parece nunca pensar que esta equivocado y ser herido en su amor propio. Parece proyectar en el resto esta imposibilidad propia de ser herido en su orgullo por un error. A pesar, de toda la oposición y olvido al que es sumido, en ningún momento la idea de estar equivocado surge en la cabeza de Freud. Su teoría es perfecta y revolucionaria. Cree merecer un reconocimiento por ello, y no tiene el pudor de mostrarla como una gran descubrimiento. Y aquí es donde aparece el mito de la tres heridas narcisistas.

Algunos consideraran esta entrada ingenua. Dirán "Ya sabemos que Freud mismo nos hablo de las tres heridas narcisistas." Muchas personas por fuera del psicoanálisis repiten esta idea de "las tres heridas narcisistas" sin saber de quien es la autoría, y suponen que esta idea es un reconocimiento a la importancia de la labor Freudiana. Estas personas deben saber que el mismo Freud es el que creyó merecedor de reconocimiento tal. Deben saber que el mismo autor del psicoanálisis realiza esta auto-proclama de la importancia del psicoanálisis y que nadie más la hizo, si no que solo es el padre fundador dándose palmadas en su propia espalda y encendiendo un puro para festejar. Todo esto al mismo tiempo que se repite a si mismo: "¡Bien hecho, Sigi! ¡Bien hecho!".

  • 1. "Lección XVIII: La fijación al trauma. Lo inconsciente." - Obras Completas (Ballesteros) - Biblioteca Nueva - pag. 2300
  • 2. Las cursivas son mías.
  • 3. "Las resistencias al psicoanálisis" - Obras Completas (Ballesteros) - Biblioteca Nueva - pag. 2806
  • 4. Sigmund Freud Cartas a Wilhelm Fliess - Edición bajo la dirección de Jeffrey M. Masson - Traducción de José Luis Etcheverry - Amorrortu editores 1986 - Carta #91 del 16/3/1896 pag.190
  • 5. Enlace a Wikipedia en ingles
  • 6. Expresión que indica "una fuente del Nilo" Indicaría que Freud mostró los orígenes del problema de la histeria.
  • 7. Los resaltados son míos. - Op. cit. Carta #95 26/4/1896 - pag. 194.

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