La infinita significación de las cosas mínimas

Hace un tiempo rescaté una frase de Havellock Ellis que retrataba la forma de pensar que tienen los freudianos. Según Ellis, los freudianos consideran de suma importancia los detalles más insignificantes, ya que pretenden encontrarle infinidad de significados de pretendida suma importancia y relevancia. Tan así son los freudianos que de un simple hecho sin la menor importancia pueden intentar descifrar toda una persona, esto gracias su clave universal de descifrado: sexo.

No hay nada que no sea de suma importancia para el freudiano, pero cuando más insignificante sea más importante y relevante será para él, y obviamente, esta aparente insignificancia, oculta un asunto sexual de suma importancia, al cual raudamente el psicoanalista se lanzará a descubrir, y nada lo detendrá en esto ... ni siquiera el sentido común o la lógica más simple. Justamente, mi actual profesora de prácticos es una de estas freudianas. Una de las que Ellis hablaba.

Me encuentro de nuevo en la trinchera, aguantando, ya no los bombazos, si no los gases soporíferos de los divagues de mi profesora. Las clases son aburridas al estilo de las asociaciones libres: inmensa cantidad de palabras, que presumen de profundas, que no conducen a nada claro, que no parecen llegar a ningún lado tampoco y, mucho menos, transmitir algún conocimiento. Siempre una pregunta sobre otra, sin siquiera algo con lo que contestar la anterior. Nada concreto en lo que afirmarse. Nada con lo que guiarse. Y mucho menos del contenido de la materia. Tres clases van y aun ninguna mención concreta de que trate de una técnica concreta de las técnicas proyectivas.

La última clase pudo ser una verdadera perdida de tiempo, si no fuera por los dichos de la profesora que pude juntar para armar esta entrada. De otra forma, hubiera cometido harakiri ahí mismo. Quizás debí hacerlo antes de escuchar las grandilocuentes y estúpidas interpretaciones que hizo sobre unos hechos insignificantes en las entrevistas que hicieron algunos de mis compañeros.

Para este cuatrimestre debemos conseguir una cobaya humana para experimentar las técnicas proyectivas, las cuales, es obvio decirlo, son todas de orientación psicoanalítica. En palabras más simples, debíamos conseguir a alguien para hacer dibujitos y luego interpretarlos. ¿Cómo? Ni idea. Nunca explican que criterios usar para interpretar. Creo que solo usar nuestra imaginación 1.

Sin embargo, a decir verdad, no tengo mucho en contra de la idea que el ser humano proyecta ciertos sentimientos y emociones sobre su entorno y lo explica a partir de ellos. Es obvio que si creo o siento que aquel es una amenaza, iré predispuesto a defenderme o a huir de él cuando lo veo. Muchas confusiones y equivocaciones nacen de la idea equivocada que tenemos de los otros y de los ambientes en que nos movemos. Pero el Psicoanálisis va mucho más lejos.

Para el diván, nosotros proyectamos la ideas, emociones y sentimientos en todo lo que hacemos. Vemos todo, absolutamente todo, de manera sesgada, y principalmente cuando nos equivocamos. Pero lo que proyectamos no son cosas que podamos ser conscientes de ellas. Son cuestiones reprimidas. Cosas inconscientes dirá el adepto al diván. También no somos conscientes de que lo hacemos. Eso es, al menos, lo que el psicoanalista pretende. Las técnicas proyectivas intentan explotar esta cuestión haciendo que dibujemos o imaginemos algo para luego interpretar eso que producimos y desvelar el significado oculto e inconsciente que fue proyectado en ese dibujo por la persona. Aparte de lo debatible de esto, como, cuanto y donde se lo hace, el problema más grave surge en el cómo se interpreta. 

Los psicoanalistas siempre usan el mismo criterio para interpretar lo que sea. Usan su clave universal y multiuso. Para ellos todo es develado pensando en lo sexual y cuando solo se tiene un martillo ... todo resultará en algo sexual. Incluso lo más alejado de lo sexual. Por ejemplo, formaciones como obeliscos serán símbolos inequívocos de falos, no importa el contexto en que se diga. Así, ignorando el contexto y tomando cualquier acto, o situación, como de suma importancia, se puede caer en interpretaciones y deducciones tan salvajes como la de mi profesora.

En la primera clase, no llegue a darme cuenta de que mi profesora viene a ser un ejemplo perfecto de lo dicho por Ellis. Ella encuentra en detalles mínimos significaciones inmensas. Puede ver en hechos pequeños influencias enormes, incluso gigantescas. En esa clase, una compañera entró a hablar de las técnicas psicométricas y la profesora las asoció al conductismo. Algo cuestionable, claramente producto del desconocimiento de que es el conductismo y de ignorar la lógica detrás de las técnicas psicométricas. No son producto de una sola visión. La profesora dio una imagen sumamente sesgada sobre el conductismo. Era para ella solamente un investigador y una rata en un laboratorio o laberinto.

Levante la mano para expresar mi desacuerdo y señalé que el conductismo clínico no es una cuestión de laboratorio. En su réplica expresó que Estados Unidos está atravesado por el conductismo en su totalidad. Nuevamente, exprese mi desacuerdo y aclaré que el Psicoanálisis sigue presente allí, aunque haya sido desplazado de los centros de investigación por razones empíricas, no dogmáticas. O sea, no tiene evidencias de que sea como dice que son las cosas. Con solo ver los artículos de la psiquiatría norteamericana desde los años 40 en adelante se puede ver la enorme influencia del Psicoanálisis en ella2.

Le transmití a la profesora que había leído varios artículos sobre las ideas en psiquiatrías de diversas épocas y veía la clara influencia del Psicoanálisis allí en Estados Unidos. Por ejemplo, recuerdo haber leído que Freida From-Reichmann aplica ampliamente el psicoanálisis en esquizofrenias en la década del 40 y siguió haciendo por la década del 50. Una investigación somera y rápida puede dar por tierra con la idea del rechazo del Psicoanálisis en Estados Unidos, cuestión que llevo como práctica para escribir lo que escribo aquí. ¿Pero como sabe mi profesora de que la sociedad norteamericana está atravesada por cierto positivismo y conductismo? Según ella, lo sabe por ver CSI Miami, y porque el director de la escuela de Bart se llama Skinner

Para realizar la entrevista inicial los alumnos se pueden valer de un grabador. De este modo están más atentos a gestos y maneras del entrevistado que dan idea de su estado anímico, pero esto puede no ser posible. Algunas personas no desean ser grabadas, por obvias razones de privacidad. Aunque es raro, puede suceder. Justamente, a la entrevistada de uno de mis compañeros le provocaba cierta incomodidad el ser grabada. Según la compañera que hizo la entrevista, la entrevistaba a cada momento estaba diciendo “que alguien no lo escuche”. No tenía problemas en ser grabada, pero sí estaba algo incómoda con eso.

Cualquiera, sin el obstáculo del Psicoanálisis para razonar, se daría cuenta de que lo que la entrevistada quería era un cierto compromiso de confidencialidad de su entrevistadora. Que no fuera publicitado más allá del uso de la clase, o que simplemente, se mantenga lo anónimo del relato. Mi profesora pensaba diferente. Esta insistencia en que lo que relataba la entrevistada no fuera escuchado por alguien más, para ella, era un típico ejemplo de censura proyectado al exterior. Esta insistencia era una autocensura de la entrevistada sobre lo que expresaba, sobre sus sentimientos sobre otras personas. Si había algo censurable claramente había algo reprimido y por ende algo sexual, ya que “siempre es sexual”, en las propias palabras de mi profesora. No podía haber otra opción. Debí ser sexual. No era como que alguien quisiera mantener su privacidad. No podía haber otra opción como recordarle a la entrevistadora que mantenga su promesa. No. Tenía que ser claramente algo sexual. Con solo unos minutos de la entrevista leída, mi profesora ya había concluido que había algo sexual detrás de todo lo dicho por la entrevistada y ya no se movería de eso. Turno de otro grupo de compañeros y de otra entrevista. En esta la profesora ya no necesito escuchar ni siquiera la entrevista para llegar a la conclusión que algo sexual se jugaba en el relato de la entrevistada. Esta había bromeado con"¿No lo vas a poner en Facebook? ¿no?". Alguien, quien su espalda es virgen aun de divanes, puede concluir que la broma tenia un doble sentido: reducir la ansiedad de la entrevista y recordarle al entrevistador, de manera amena y no agresiva, su compromiso con la confidencialidad de la entrevista. Pero mi profesora, como lleva tiempo recostada en divanes y acostar a otras personas, concluye que hay algo sexual aquí también: "Noten que como FaceBook es algo visual hay algo de exhibicionismo aquí." Otro detalle incluso indicaría una posible patología. La mujer de la entrevista había completado sus estudios secundarios, pero no había ido a buscar el titulo. Cuando se le indago sobre eso, según la entrevistadora, puso excusas como que no tenía tiempo, pero también surgió algo más de contexto.

Mucha gente adulta trata de completar sus estudios, que de algún forma fueron truncados por eventos de la vida. El caso de la entrevistada era uno. En cierto momento, tuvo que elegir entre trabajar o estudiar. La entrevistada era hija de ciertos padres, por así decirlo, 'rústicos' que no le daban mucha importancia a los estudios de sus hijos. Así que ya adulta terminó sus estudios, pero no fue a buscar su título. Parecía que no le importaba un titulo que nunca usaría, pero si era importante el haberlo obtenido. Era importante el haber cerrado algo inconcluso en su vida.

Alguien que no fue contaminado por la contemplación profunda de los pelos de la barba de Freud, vería algo común o razonable en el relato de la entrevistada. Nada extraño, pero para alguien como mi profesora era algo inconcebible en una persona sana y solo explicable por alguna patología. Según ella, si alguien termina sus estudios va a buscar su titulo. No había otra opción. Si no lo había ido a buscar es que algo malo le estaba pasando a esa mujer.  Para mí profesora freudiana, esto era sintomático e incluso la mujer podría ser neurótica. Lo que no pudo pensar fue lo más simple o común. Muchas gente retoma sus estudios inconclusos solo para completarlos. Nada más. Esto es una etapa de sus vidas inconclusas y quieren completarlas. Obtener el titulo es un logro, un capitulo cerrado, pero no el titulo en sí mismo. El titulo en sus paredes no vale tanto como el hecho de haber logrado completar eso inconcluso y, hasta a veces, negado en su vida. ¿Vale la molestia de un tramite, posiblemente lento y engorroso, para tener el titulo en papel al que nunca se le dará uso? Desean tener ese logro y tener la satisfacción de haberlo hecho. No el titulo o ejercer. Esta es una de las posibilidades que la barba de Freud oculta a mi profesora. 

Y la clase no terminaba ahí. No recuerdo bien si en esta u otro entrevista leída, apareció, en lo que decía mi profesora, un detalle que me gustaría rescatar. 

El Psicoanálisis moderno dice que toma de forma casi holistica al sujeto. Dicho de otro forma, toma todo el sujeto y no deja nada aparte. Sin embargo, la realidad, según lo que mi profesora dijo, es dejada de lado. Según recuerdo, una de las entrevistadas se quejaba de la madre. Creo que era esta ultima entrevistada, ya que la madre no hizo nada por los estudios de la entrevistada. En realidad, poco importa esto, ya que la profesora lo dejo de lado rápidamente.  Para ella, poco importaba si la madre realmente era la verdadera fuente de las quejas de la entrevistada. Lo que importaba era la madre "internalizada". No importa si la madre real era como dice la entrevistada, lo que importaba era la idea que la entrevistada tenía sobre ella. No importaba la madre real. No importa si la madre real fue una maldita con ella o no. No importa si eso fue o no real. No importaba nada de lo que la madre había hecho. Solo la "internalizada".

¿Realmente no importan los padres reales? ¿Realmente no importa la relación que tuvo la entrevistada con su madre y que forma su infancia? Pensemos en una persona con una mala relación con su madre, que efectivamente es producto de maltratos por parte de la madre para su hijo. ¿Tenemos que pensar todo pasa por el hijo solamente? ¿Debemos despreciar la realidad de una madre muy difícil de tratar y pensar que solo debemos hacer que el hijo la imagine de mejor forma? Si alguien se queja de su madre en un consultorio psicoanalítico, puede experimentar todo esto como un rechazo de parte de su psicoanalista y no estaría errado si lo piensa. La persona que busca ayuda en un psicoanalista por causa de un madre muy difícil de tratar puede encontrarse con "profesionales" como mi profesora que deja de lado la verdad histórica de una relación problemática y hace pesar toda la responsabilidad de esa relación sobre el hijo. Esto me deja pensando. Si una persona adulta víctima de maltrato infantil, por decir algo, llega al consultorio de mi profesora ¿esta dejara de lado el maltrato y empezara a analizar la madre internalizada por la víctima? ¿Se dejaran de lados lo hechos para analizar las supuestas fantasías de la víctima sobre sus padres? ¿No debería tomarse en cuenta los hechos que formaron la relación de la víctima con sus padres? Este concepto de "madre internalizada" evita la investigación histórica de hechos relevantes y de importancia en la historia del sujeto. Estos hechos pueden ser cruciales y pueden marcar el desarrollo psico-físico-emocional de la víctima. ¿Debemos asumir que lo que alguien diga de sus padres es una fantasía? Pensar esto hace que hechos de suma importancia sean despreciados por el psicoanalista, cuando deberían ser tenidos muy en cuenta. Lo peor es que hace que el peso de todo caiga sobre los hombros de las víctimas. 

Y esto no termina aquí. En la primera clase la misma profesora relataba una experiencia propia sobre una entrevista que tuvo que hacer. El entrevistado de turno estaba allí por una orden judicial. El objetivo, por lo que entendía, era ver la responsabilidad del entrevistado en un accidente de trabajo en un barco. No recuerdo bien si había provocado daño a otra persona o el daño era sobre él. En realidad, no es muy importante esto, si no que lo importante era que un caño había provocado el daño y, aparentemente, el entrevistado parecía haber provocado el accidente al mover el caño. Según él, "el caño se había movido solo". Algo totalmente esperable. Si está en cuestión la responsabilidad de uno en un accidente es natural que uno trate de desplazar esa responsabilidad hacia alguien más o transformar todo en un mero accidente, algo en lo que uno no tiene responsabilidad. Al no haber alguien más en la escena, el entrevistado delegaba la responsabilidad transformando todo en una evento fortuito. Así dice que tuvo que moverse solo; o sea que algo, más allá de él, lo desplazó. Quizás, por ejemplo, algún movimiento del barco, o una sujeción floja que al romperse libero el caño. Esto haría que no tuviera responsabildiad alguna sobre el hecho. 

Obviamente, para una psicoanalista experimentada como mi profesora, decir que un caño se mueve solo puede ser signo de psicosis. Debido a que la psicosis, según ella, piensa de forma animista, esto mostraba que el entrevistado tenía caracteres psicóticos. El psicótico  piensa como piensa un niño que atribuye sentimientos y voluntades a los objetos. Así el niño corre porque la luna lo persigue, o piensa que el trueno es signo de enojo del cielo. Como el entrevistado dijo que el caño se había movido solo era signo claro de psicosis en algún punto para mi profesora. Luego le aplicó diversas técnicas proyectivas al entrevistado, pero ya pudo ver claramente caracteres psicóticos en sus dibujos. Como el asunto de que había algo sexual en las entrevistas, encontraría signos de sexualidad en todo lo que se nombrar. De la misma forma, enunciando psicosis y animismo encontraría en los dibujos psicosis y animismo. En otras palabras, ella con el asunto del caño ya lo había diagnosticado o lo sexual mencionado en las entrevistas, solo necesitaba encontrar en los dibujos detalles que reafirmaran su diagnostico inicial. En todo lo que hiciera luego solo se confirmaría su diagnostico inicial que obtuvo con su intuición a partir de una simple frase. Cuando lo único que se tiene es un martillo ...

Esto muestra el peligro de esta forma de pensar ya que se decide bajo esta lógica sobre el destino de las personas, encima con técnicas que no son validadas de ninguna forma y que solo son usadas nada más para justificar las especulaciones y suposiciones gratuitas de los psicoanalistas. Estas situaciones son el origen de mis más profundo escepticismo sobre los diagnósticos y técnicas usadas por los "psicólogos" cada vez que veo que se mencionan en televisión o Internet.¡Que Dios se apiade de aquel al que un "psicologo" le pide dibujar una persona , una casa y un árbol!

  • 1. Aquí se puede ver un ejemplo del tipo de interpretación que debemos hacer.
  • 2. Lamentablemente, no recordé en esos momentos unos datos sobre la difusión del Psicoanálisis en Estados Unidos para apoyar lo que decía. En 1909 Freud llega a Estados Unidos y para 1911 se funda New York Psychoanalytic Society y la American Psychoanalytic Society. En 1914 se funda en Boston otra sociedad psicoanalítica. Adición (24/7/2016): La división 39 de APA es sobre Psicoanálisis. Evidentemente, EEUU es por entero en contra del Psicoanálisis, ¿no?

Comentarios

Gracias

Imagen de CJC

Gracias por el aliento y el articulo. Siempre es bienvenido.

--- Saludos ... Claudio

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