Por un mundo sin guerras y sin psicoanálisis
Cronicas de un hereje en la secta psicoanalitica
CJCblog

Annie: ¡Ah! ¿Vas al analista?
Alvy: Sólo hace quince años.
Annie: ¿Quince años?
Alvy: Sí... le concederé un año más y luego me iré a Lourdes.

— Woody Allen

De la película Annie Hall

Enseñanza sin etica

Me topado siempre con una gran área gris. Existen aquellos que están a favor de literalmente psicoanalizar a todo el mundo y a todo. Están aquellos, como yo, que les parece una muy mala, pero muy idea eso. Y aquellos que están, la gran mayoría entre medio. Un gran área gris. Son aquellos que no creen que el Psicoanálisis fuera tan malo. Son aquellos que todavía hay algo que rescatar o volver a él. Pero me he topado recientemente con aquellos que nos le importa si sirve o no, si causa daño o no. Directamente no les importa. Es solo un trabajo para ellos. Gracias a una protesta en un trabajo practico, me he topado con un área que no había contemplado antes. Un área donde están aquellos completamente indiferentes. Al parecer existen algunas personas que les importa un carajo lo que enseñan. Y no les preocupa el efecto de lo que enseñan. Ellos solo lo enseñan. ¿Indiferencia o simple despreció por lo que se enseña? No lo se, solo se que es un leño más que la Facultad hecha al fuego de mi indignación.

Nota Mental: Nunca tomes una entrevista y los test

De los errores ajenos podemos aprender mucho. Nos muestran por donde nosotros no debemos ir. En este sentido, mí cursada de Técnicas Proyectivas me lleno de sabiduría y conocimiento. Algo que me llevo es como NO conducir una evaluación psicológica. Pude ver muy claramente por que el entrevistador no puede ser la misma persona que tome los tests. Luego de un examen y un trabajo practico me llevo una mejor visión sobre este problema. Vamos con un análisis de todo lo aprendido.

¿Presión de los pares? ¿No te suena familiar?

¡Estamos en el horno! ¿Como es posible que unos estudiantes de la supuesta Facultad de Psicología no conozcan el concepto de presión de los pares? Es para no creerme pero yo mismo presencie como no uno si no dos compañeros no podían identificar algo que vieron como presión de los pares. Pero no solo eso si no que la profesora tampoco parece reconocer eso para ponerle un nombre. Y no solo eso, si no que es un concepto que se les enseño en materias anteriores. ¿Tan perdidos estamos?

Falcor al divan

Los detalles insignificantes en la cabeza de los psicoanalistas pueden tomar proporciones épicas. Hoy tuve una muestra más de eso. La profesora expone un caso de su propia cosecha a la clase. Nos muestra una lamina de un test proyectivo que le aplico a una persona. Esta laminas tiene un alta ambigüedad en donde la persona entrevistada puede reflejar su personalidad en ella al darle una historia especifica. Según el psicoanálisis, los conflictos y deseos inconscientes se verían plasmados en esa historia. La lamina mostraba a dos personas, una un poco más pequeña y baja que la otra, bajo la sombra de un frondoso árbol con una copa que ocupa casi un tercio de la imagen con un edificio de fondo ocupando todo el fondo. La persona arma un relato, aunque no del tipo que esperaba la profesora pero que la deja algo satisfecha. Luego la persona hace un comentario peculiar sobre la imagen que mi profesora no deja pasar. De nuevo la infinita significación de las cosas mínimas.

Sobre llovido mojado

A veces uno esta tan metido en otras cosa que no ve lo obvio, pero, afortunadamente, un compañero puso mi atención sobre el pecado de pereza que comenten unas cátedras en la Facultad. Y no hablo de solo cátedras psicoanalíticas , si no que hablo de Proyectivas y Psicometrías. Ambas cátedras que curse delegan en estudiantes inexperimentados tareas de importancia. Ya tenemos una pseudociencia rampante por toda la Facultad, y ahora debemos luchar contra la pereza de las cátedras de hacer un buen trabajo.

Una perlita

Hoy he sentido una perlita interesante directamente de la boca de una directora de una cátedra. Esto surgió al explicar la ambigüedad de una imagen usada en un test proyectivo, la cual permite un amplio rango de respuestas. La imagen era un niño mirando a un violín en su caja. Al no haber respuestas incorrectas, cualquier respuesta es aceptada, incluso si uno dice que la imagen representa a un elefante. Justo allí surgió esto de la boca de la directora de la cátedra.

¿La locura acaso no es tener una gran imaginación?

¡Uff! Esta no es una idea nueva. Algunos creen que la locura es la base de la genialidad. Es como que los genios son incomprendidos para el resto de los mortales, ya que piensan por fuera de ciertos limites de la gente común. Si esto fuera verdad alguien que quiere volar saltando de un edificio es solo una persona incomprendida por su gran imaginación, y no alguien quien no puede pensar con claridad y lógica.

Vamos a jugar por una hora

Los psicoanalistas, en general, no ofrecen un relato bien detallado de lo que sucede en sus consultorios. Hay un hermetismo que pende sobre sus consultorios. No hablo solo de cuidar el anonimato del paciente, si no que los relatos de lo que sucede se omiten partes relevantes a la terapia que permitirían evaluarlas. En cambio, se centran en detalles mínimos e insignificantes, y omitiendo los datos relevantes. Y debemos agregarle a esto la propia visión altamente subjetiva del psicoanalista que deforma mucho de los datos que aportan los relatos clínicos. Es difícil obtener algo que muestre claramente lo que pasa dentro de un consultorio psicoanalítico, pero parece que ando con una buena racha. Cursando en la Facultad de Psicoanálisis me toco, recientemente, leer un texto que muestra la forma de interpretar y diagnosticar de una psicoanalista. Nos permitir ver las interpretaciones que hace y como las hace. Incluso la misma profesora remarco lo curioso de esto y lo importante que una psicoanalista ofreciera tal pedazo de su sesión. Nos permitirá meternos en la cabeza de una psicoanalista. Nos permitirá ver la forma de razonar de un divanista. Nos permitirá ver algunos de los engranajes con los que funciona el diván psicoanalítico. Así que abramos la puerta pero no para salir a jugar, si no para entrar en el consultorio a jugar.

Mi profesora ataca de nuevo ¡Maldición! ... Ups!

Definitivamente mi actual profesora es una freudiana claramente, además de dar unas clases perezosas y aburridas. Pero lo de ella en particular es que confía total y ciegamente en las técnicas proyectivas, y, aun más, confía plenamente en su propio criterio personal para interpretar los dichos y actos de las personas. En la ultima clase ha dicho algo, por lo que aun no salgo de mi asombro.

De visiones, ovnis y paranoia

Finalmente ha pasado. Perdí la razón. Finalmente la Facultad de Psicoanálisis ha tomado lo poco de cordura que tenia y me la ha sacado toda. Me he puesto paranoico. He tenido una imagen de un futuro oscuro. Un futuro que involucra ovnis y terapias extrañas. Desde aquí trato de luchar contra ciertas ideas que son peligrosas. Ideas que permiten la proliferación de actividades perniciosas y claramente dañinas, pero si uno esta convencido de estas ideas sin fundamento no ve este peligro, y uno puede pasar por paranoico. Un vídeo puesto en clase me ha despertado la paranoia debido a lo que oculta, y mas específicamente de donde proviene. La Cientología aparecio por primera vez en la Facultad de Psicoanálisis debido a un profesor que no investiga lo que muestra en clase, y aparentemente difunde cierta ideología, sin preocuparse por sus efectos. ¿Se justifica mi paranoia? Creo que si. Hace mucho me tope con la Cientología, un encuentro sin mucha importancia aparentemente, pero luego con los años la secta se instalo en Argentina. Hace una dos clases veo un vídeo de la Cientología en clase. ¿Vere en el futuro la Cientología haciendo su terapia Dianetica en la Facultad de Psicoanálisis? Les voy a contar mi historia con la Cientología y como esta tiene una ventana abierta a la Facultad de Psicoanálisis. Le voy a contar de un pequeño vídeo proyectado en clase que me hizo volver paranoico. Esta es una pequeña grieta que si se agranda lo suficiente los ovnis de la Cientología entraran en la ya estropeada intelectualidad de la Facultad de Psicoanálisis y la terminara de hundir.

La infinita significación de las cosas mínimas

Hace un tiempo rescate una frase de Havellock Ellis que retrataba la forma de pensar que tienen los freudianos. Según Ellis, los freudianos consideran de suma importancia los detalles más insignificantes ya que pretenden encontrarle infinidad de significados de pretendida suma importancia y relevancia. Tan así son los freudianos que de un simple hecho sin la menor importancia pueden intentar descifrar toda una persona, esto gracias su clave universal de descifrado:sexo. No hay nada que no sea de suma importancia para el freudiano, pero cuando más insignificante sea más importante y relevante sera para él, y obviamente, esta aparente insignificancia, oculta un asunto sexual de suma importancia, al cual raudamente el psicoanalista se lanzara a descubrir, y nada lo detendrá en esto ... ni siquiera el sentido común o la lógica más simple. Mi actual profesora de prácticos es una freudiana de aquellas de las que Ellis hablaba.

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