El experimento de Rosenhan es algo que se suele usar con bastante frecuencia como argumento en contra de la psiquiatría. Incluso suele emplearse para instaurar la idea de que los problemas mentales no existen. Se lo usa para decir que las conductas extrañas o desviadas son solo un producto del entorno. Sin embargo, lo escrito por Rosenhan, si muestra algo, son los problemas del personal. No que los médicos no supieran diferenciar entre cordura y locura. Solo muestra, entre otras cosas, que los médicos de las entrevistas de admisión no siguieron la misma Psiquiatría que decían practicar. El fallo fue de ellos, no de la Psiquiatría.