¡Imperdonable! ¡Imperdonable! Trece latigazos para mí, los cuales me daré inmediatamente al publicar esta entrada. ¿¡Como pude olvidarme del genial Alberto Olmedo? Les dejo unos de los sketches del "El psicoanalista".
Y cuando uno creía que esta sección ya se estaba calmando, la providencia nos otorga un nuevo ejemplo de profesionales de la salud mental que deben preguntarse primero por su salud mental que por la del resto de la población.