Viendo que se oculta tras el diván
Cronicas de un hereje en la secta psicoanalitica
CJCblog

Mayoría de las personas están enfermas. Pero solo los psicoanalistas acuerdan que es algo de lo que estar orgulloso.

— Karl Kraus

'Die Fackel' 376/77, Mayo 30, 1913, p.21, B. 351 (Citado en 'Anti-Freud' de Thomas S. Szasz - p.104 - Syracuse University Press [1990] )

Sobre el titulo y una sutil infección intelectual llamada Psicoanálisis

Hace poco, visitando a unos parientes, me encontré con que me dirigieron una expresión casi clásica que se le hace a los estudiantes algo rezagados: "Este no se recibe más". En mi caso particular, esto parece ser más que cierto. Quiero terminar la carrera, pero no es fácil cursar cuando en cada parte del camino te encuentras con estupideces, y no solo seudocientíficas. Yo no quiero en mi pared un titulo que pretenda decir que me han enseñado Psicología cuando, en realidad, lo uno que se me ha enseñado es una forma de chamanismo psicológico. Ni hablar de aplicar semejante cosa en la realidad. El Psicoanálisis en el mejor de los casos no es efectivo. Cuando debe ayudar no ayuda, lo que en otras palabras significa negligente y por lo tanto perjudicial para las personas. Esto hace que el titulo realmente sea algo muy secundario para mí en este momento, sin importancia alguna.

Al ingresar en la Facultad de Psicoanálisis, no tenia ni idea de lo que me encontraría, incluso que me encontraría escribiendo cosas como estas. Había entrado con un entusiasmo que la perspectiva de un futuro repleto de Psicoanálisis me termino quitando. Poco a poco las cantidades de materias que nombraban a Freud y su séquito se fueron incrementando. Poco a poco me vi inmerso en una ámbito repleto de Psicoanálisis y divanistas. Tal cual al cocinar una rana se aumenta de a poco el fuego, la Facultad poco a poco incremento el nivel de Psicoanálisis que tenía que estudiar hasta no dejar lugar a la Psicología. Si uno no se percata de esta situación pues termina creyendo infinidad de tonterías e idioteces. Uno así puede terminar siendo un divanista.

En este escenario de hegemonía psicoanalítica, pude convertirme en un divanista, pero la continua pleitesía y alabanzas que se le brindaba, y aun se brinda, a la figura de Freud, rayana en la pura idolatría, en muchos casos, me hizo cuestionar lo que sucedía allí. La certeza completa en Freud me hizo dudar. La certeza indubitable con que se asume la genialidad e infalibilidad de los textos freudianos me hizo crecer la sospecha de que algo no funcionaba bien. Así que no solo leía a Freud, que su teoría nunca me llego a cerrar, si no que también me puse a leer a sus críticos. Además de solo dudar, me puse a investigar y aclarar esas dudas. El Psicoanálisis resulto ser, luego de una corta investigación, una pseudociencia; incluso resulto ser el modelo típico de pseudociencia.

Es claro para el escéptico que la pseudociencia representa un peligro para las personas. Estas falsas ciencias pueden ser la causa de infinidad de problemas y daños para ellas. Pero el Psicoanálisis, aquí en Argentina, esta por completo validado por el gobierno y la gran población divanista legitima, frente al publico general, su existencia. Las voces en contra son muy pocas comparadas con la miríada de psicoanalistas que existen. No por nada Lacan llego a decir que el "Psicoanálisis actualmente no tiene nada mejor para asegurar su actividad que la producción de psicoanalistas"1. De esta forma, llenando todo el espacio disponible, ya no quedaría nada por fuera del Psicoanálisis. Siendo todo Psicoanálisis ya no habría ninguna critica y sería valido ante los ojos de todos. El Psicoanálisis argentino hizo escuela y ejemplo paradigmatico de esto. Y esto es un problema serio. Otras pseudo-ciencias al no ser tan elaboradas y complejas como el problema del Psicoanálisis, son más evidentes en sus fallos. Podemos hablar, incluso, de casos de muertes en las pseudo-ciencias, pero con el Psicoanálisis la cuestión es más difícil de ver. Sin embargo, las pseudo-ciencias, a pesar de generar un daño en la calidad de la vida de las personas que atiende, no se hacen evidentes sus efectos nocivos si no hasta que una muerte se hace efectiva. Pero en el caso del Psicoanálisis incluso ni esto es apreciado.

Al ser mayoritario el Psicoanálisis, prácticamente nadie cuestiona su practica2. Se ha naturalizado. El Psicoanálisis se ha hecho carne en Argentina, lo que dificulta seriamente la critica. Pero no solo este efecto tiene esta naturalización del Psicoanálisis. Nadie piensa en poner su atención en los consultorios psicoanalíticos. Nadie parece tener la inquietud de saber que pasa en ellos. De esta forma lo que sucede en los consultorios psicoanalíticos es obviado y pasa desapercibido. Y a esto podemos agregar el hermetismo clásico de los consultorios psicoanalíticos y las mismas personas que se recuestan en los divanes, debido a la naturalización del Psicoanálisis, su necesidad de ayuda, su falta de distancia y la lenta y progresiva inmersión en la terapia divanista, hace que sean lo últimos en notar los efectos perjudiciales de tal terapia. El Psicoanálisis, así, tiene carta blanca para ejercer sin obstáculos su teoría nunca comprobada.

El principal efecto de la terapia psicoanalítica es la desmejora lenta, pero clara, de la calidad de vida del paciente. Recuerdo a un profesor que relataba con cierto orgullo como con el Psicoanálisis un paciente suyo estaba rearmando su vida con su nueva pareja. Lo curioso del caso es que este paciente había llegado por problemas con su pareja. En resumidas cuentas, había llegado por problema con su esposa y hoy estaba reamando su vida con una nueva pareja. Dicho de otra forma, la ayuda del profesor había fracaso rotundamente en ayudar a ese matrimonio. La ayuda dada sin conocimientos ciertos sobre dinámicas reales y estudiadas de parejas, o bien la negligente falta de ayuda provocada por solo escuchar al paciente sin intervenir para nada, condujo a la ruptura con su pareja de este paciente.

El Psicoanálisis tiene algunas armas para enfrentarse a fracasos como estos, incluso hacerlos un éxito rotundo. El paciente asumido como resistente, que no se deja ayudar por que tiene un beneficio en estar enfermo, es un clásico argumento esgrimido por los psicoanalistas de este arsenal anti-fracasos. Si la pareja ha roto es por que el paciente no ha sabido aceptar los comentarios del psicoanalista,, o la pareja sea ha mostrada reacia a aceptarlos. Se es resistente en algún punto y solo el diván puede ayudar al resistente. Bien, la mujer que no ha estado en el diván, pues justamente no ha estado en el diván para ser ayudada. O si lo estuvo, pues debe haber tenido alguna resistencia no resuelta aun para lograr el éxito de la relación ¿Edipo mal resuelto? ¿Complejo de castración quizás? La responsabilidad, o culpa de lo que suceda, es del lado del paciente, nunca del Psicoanalista. Resistente, nunca tratado por un diván, o incluso se siente a gusto con el problema al encontrar un beneficio secundario pro el problema, son algunos de los argumentos para transformar un fracaso en un éxito. si se tiene un problema se necesita diván. Si este no se resuelve con el diván, pues se necesita aun más diván para atacar las resistencias inconscientes. ¿Pero si es un problema particular, de una sola persona? Los mismos argumentos valen. Si el paciente no mejora es que aun tiene resistencias no resueltas, o se aferra a un beneficio secundario por estar enfermo. En resumidas cuentas, la pareja ha fallado a pesar de los esfuerzos del Psicoanalista. ¿Solo queda preguntar por que este paciente continuo yendo al consultorio aun después de que su pareja se disolviera? ¿Como no ha visto que la ayuda divanistica a su problema solo hizo empeorar las cosas?

Si es un problema neurológico, el problema aun se acrecienta. Las intervenciones para una detección temprano de un problema es algo muy difícil de lograr cuando un paciente para un par de años en el diván hasta darse cuenta que la terapia psicoanalítica no funciona y que se encuentra aun peor de lo que llego. Por ejemplo, no es igual tener un trastorno depresivo en sus inicios que tratar una depresión de años. Los pacientes llegan cuando el Psicoanálisis ya se muestra ineficaz. Si algo sucede con el paciente depresivo cargara la culpa el psicólogo, o psiquiatra, que lo trate; y el tiempo perdido, que solo profundizo la depresión, cuando no la empeoro al buscar causas irrelevantes o equivocados culpabilizando al paciente, nunca sera achacado al psicoanalista. Esta responsabilidad del psicoanalista se diluye en el tiempo y en las excusas pseudo-teóricas de la pseudo-ciencia del diván.

Lamentablemente, las muertes, y los escándalos en una medida más pequeña, ponen en evidencia los efectos perniciosos de las pseudo-ciencias. Es necesario una muerte para que el publico cuestione estas practicas falaces y peligrosas. El deterioro progresivo de la calidad de vida de los pacientes salidos de los divanes es algo que el publico parece achacar a infinidad de cuestiones, dejando al ultimo la responsabilidad del "profesional" que lo tuvo años recostado en un diván al paciente sin hacer más que "escucharlo", o más bien traducir sus dichos claros y específicos sobre el problema en temas de irreal y fantasiosa sexualidad. Estos años de falta de ayuda lleva en muchos casos a pasar de un cuadro leve y simple de resolver a un cuadro crónico y de difícil resolución, cuando no a un peligro de muerte. Este es el caso de lo cuadros depresivos. Un diagnostico temprano, puede obrar maravillas. Pero la intervención del psicoanalista arruina esa esperanza. La falta de ayuda concreta y eficaz hunde al paciente en su cuadro, y si no se interviene el peligro de muerte puede hacerse patente. Si el paciente se suicida, pues sera asunto del psicólogo que lo atiende actualmente y no del psicoanalista que lo dejo estar sin ninguna ayuda al paciente. El daño o sera achacado al profesional de que reciba al paciente, o al mismo paciente: "Fue la depresión lo que lo llevo al suicidio". Cierto, pero se obvia la profundización del cuadro producto de una mala atención que llevo al paciente a un estado lamentable culminando en el suicidio. Muerte que bien pudo ser evitable, haciendo que sea doblemente lamentable esa perdida.

Pero no solo esto este daño esta en el haber del psicoanalista. La proliferación de una ideología caduca y peligrosa imperante en los claustros de la Faculta de Psicoanálisis que combinada con el dogmatismo, a veces rayano en el fanatismo, impide que la critica pueda cuestionar esa ideología evitando el progreso. Esto provoca un daño sobre el Psicoanálisis mismo que lo mantiene congelado hace más de 100 años sin avanzar ni un centímetro de lo que dijo Freud, y obviamente despreciando al mismo tiempo cualquier critica a su figura o enseñanza. Un ejemplo de esto es el sexismo heredado, no del Psicoanálisis mismo, si no de la misma figura de Freud que lo traspaso al Psicoanálisis. El campeón y defensor del diván hizo del Psicoanálisis una imagen viva de sus propios prejuicios. Las mujeres, según este, Freud, poseedoras de cualidades como "timidez, recato y necesidad de alguien que les sirva de maestro y apoyo"3 terminaron siendo para el Psicoanálisis en seres incompletos, hombres castrados más bien, o sea incompletos. Pero el padre fundador no dudo en sentar las bases teóricas de la Histeria en su caso Dora, para convertir a la mujer en un ser del que hay que desconfiar ya que acusa a otros de lo que le sucede internamente, y el Psicoanálisis moderno termino por hacer de esta enfermedad la propia esencia de la mujer. La histeria paso a ser la estructura del psiquismo femenino. Dicho de otra forma, la mujer es enferma por naturaleza, y por tal necesita el hombre le "sirva de maestro y apoyo". Y los psicoanalistas las tendrán años en el diván hasta que acepten esta verdad indubitable para ellos, ya que Freud lo dijo.

Volviendo al asunto del titulo, algunos me han aconsejado callarme, asentir con la cabeza y repetir cual loro lo que digan. ¿Como poder aceptar repetir estas idioteces, prejuicios y cuentos fantásticos del Psicoanálisis? ¿Como soportar tal ideología dogmática sin decir alguna palabra? ¿Como repetir sin alterarse sabiendo del daño que lo que uno repite provoca? ¿Como escribir algo de toda la locura e insania del Psicoanálisis sin que la conciencia de uno se altere al reproducir estas atrocidades y pereza intelectual que se puede ver cada día en la Facultad de Psicoanálisis? ¿Como transitar por allí sin inmutarse? ¿Como hacer para apagar la mente y la razón de uno y poder repetir, sin descomponerse, las ideas peligrosas y misoginas del Psicoanálisis?

Como se darán cuenta, el titulo ya no es una prioridad para mí, aunque de hecho nunca lo fue. Me interesaba más aprender ciencia psicológica. El titulo era secundario. Nunca creí mucho en los títulos. Mucho de lo que aprendí fue de forma autodidacta. El titulo no es mas que una mera certificación para un futuro empleador, una mera habilitación para ejercer. Pero hoy el titulo a bajado muchos escalones en mi escala de prioridades. El titulo de Licenciado en Psicología es un titulo falaz, una mero recuerdo de la prácticamente inexistente, casi por entero derruida, Psicología argentina. Solo sigo cursando materias por que allí es donde esta la pelea. Allí es la trinchera. La Facultad de Psicoanálisis es el frente de esta batalla intelectual. Batalla que no tendrá una victoria cercana, y menos un fin, y que con cada palabrería carente de valor dicho por un divanista parecen alejarse más. Son demasiados. La batalla por los números parece perdida. Ya casi no hay lugar que no haya sido ocupado por el Psicoanálisis. Pero aun sigo en las trincheras divanisticas. Solo allí se puede ganarle al Psicoanálisis en su propio juego. La guerra no termina y solo espero ganar alguna pequeña colina y sostenerla hasta que lleguen refuerzos. Hasta que llegue gente que vea, como yo veo, que la Psicología argentina esta infectada de forma profunda por la pseudociencia divanistica. Si la licencia llega algún día no sera por que yo la haya buscado. La licencia llegara, igual que la cura, por añadidura.

  1. 1. Borch-Jacobsen, Lacan: The Absolute Master [1991] - Stanford University Press - p165
  2. 2. Salvo honrosas excepciones. :-)
  3. 3. Sigmund Freud, Tres ensayos de teoría sexual, Obras Completas (traducción Ballesteros) p.1178

Opciones de visualización de comentarios

Seleccione la forma que prefiera para mostrar los comentarios y haga clic en «Guardar las opciones» para activar los cambios.

Esta entrada me causa tanto

Esta entrada me causa tanto alivio como terrible decepción. Alivio porque comparto tus opiniones sobre el psicoanálisis, y decepción porque, si fuera a estudiar "alguna" carrera... hace bastante tiempo que se que sería psicología. No tenía idea de que hubiera tanto psicoanálisis metido dentro! pensé que el psicoanálisis era algo "post carrera"... un añadido... un post grado. Me darían úlceras si tuviera que alabar a Freud para aprobar las materias. (Yo también soy de argentina)
En fin, Saludos, y sigue luchando y escribiendo. El rancio mundo académico lo necesita.

Elige con cuidado

Alivio porque comparto tus opiniones sobre el psicoanálisis ...

Siempre es agradable sentir que uno no esta solo. Es agradable sentir que uno no es "el loco solitario" resistente a la verdad incomoda del Psicoanálisis.[No dudo que algún psicoanalista que pase por aquí vera en esta ultima frase algún problema en mi psiquis por el orgullo de mostrarme resistente :-) ]

No tenía idea de que hubiera tanto psicoanálisis metido dentro! pensé que el psicoanálisis era algo "post carrera"... un añadido... un post grado.

Si, lamentablemente así es. En los inicios de la carrera no parece tan así. Uno se lleva la impresión que el Psicoanálisis es un tema estanco , pero con el correr de las materias esa imagen se pierde y uno se da cuenta de por que hay que llamarla Facultad de Psicoanálisis. Por dar un ejemplo, estoy terminando de cursar Institucional y claro esta, no pueden dejar de estudiar por vigésima novena vez Psicología de las masa y análisis del Yo. De las corrientes institucionalistas que se ven solo una es pragmática, más enfocada a lo que se palpa y ve en un organización (Dicho de otra manera coherente); el resto son de corte psicoanalítico, o sea que le rinden pleitesía al Psicoanálisis. Las verdaderas materias psicológicas son electivas y pocas. Un ejemplo de esto es el autismo. En Neuropsicología solo se una clase de autismo (una clase teórica y una practica) y nada más; pero existe una materia electiva psicoanalítica, o sea todo un cuatrimestre, dedicada al autismo. La UBA es el peor lugar para elegir cursar Psicología.

Me darían úlceras si tuviera que alabar a Freud para aprobar las materias.

¡Uf! Puedo dar cuenta que mi estomago no esta en las mejores condiciones por estar aguantando estoicamente las burradas que me lanzan. Y lo digo en serio. :-( No tengo ulcera pero si un colon bastante irritado. (mmmm .... Algo debo escribir de esta experiencia personal) Yo diría que no te rindas con tu deseo de estudiar Psicología. En algún lado debe haber cuando menos una cuota de Psicoanálisis soportable; y si te pones en critica escéptica, bien podes pasarte armándote de argumentos para discutir con profesores cuando te toque; lo cual reducirá considerablemente las posibilidades de una ulcera y aumenta la satisfacción personal de saber que estas luchando por un mundo sin charlatanería psicológica.

El rancio mundo académico lo necesita.

¿Rancio solamente?:-D Este mundo académico del Psicoanálisis venció directamente hace más de un siglo, y ya esta hechando mal olor. Es hora de tirarlo a la basura.

Mi esposa está estudiando

Mi esposa está estudiando psicología, desafortunadamente, cayó en una de estas escuelas de psicoanálisis. Les recomiendan ir con un psicoanalista. Ha cambiado, ahora la veo bastante insegura, indecisa, con muchos conflictos, desanimada, frecuentemente dice que está cansada de la escuela y además dice que está confundida respecto a lo que siente por mi y que necesita tiempo. No se si sea por el psicoanálisis o si de verdad he sido tan mal esposo. Ella dice que tiene que ser independiente de su familia y de mi, pero que está muy confundida. En un principio ella me dijo que quería probar con otro tipo de terapia, pero yo solo la escuché y no le propuse que se fuera de ahí. Ahora que se lo he propuesto, ya no la quiere dejar. Empezó hace unos meses a comprarse ropa y maquillaje en cantidades que me llaman la atención, porque ella no era así. Alguna vez me mencionó que se sentía de vuelta en la adolescencia. Me siento perdido y ya no se que hacer. No se porqué se está comportando así, pero estoy seguro que algo tendrá que ver con lo que le dice su analista.

Te respondo por privado.

Te respondo por privado. Pero este es un tipo de sufrimiento que muchos no llegan a notar. Es algo que puede ser producido por el Psicoanálisis, y si resulta en una separación se lo adjudica el fracaso a la pareja y no al fracaso del diván. Un profesor una vez contó en clase que siendo el psicoanalista había atiende a un hombre que esta reconstruyendo su vida con una nueva pareja y que había llegado a él por problemas de pareja. Dicho de otra forma había fracaso la terapia y trataba de mostrar como un éxito que el hombre estuviera reconstruyendo su vida cuando, en primer lugar, el Psicoanálisis había fracasado en ayudarlo.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Enter the characters shown in the image.
Distribuir contenido (RSS)