Por que odiar y criticar al psicoanálisis son dos cosas diferentes
Cronicas de un hereje en la secta psicoanalitica
CJCblog

El doctor Freud no sólo usó cocaína él mismo, sino que también la prescribió a sus pacientes. Y de ahí sacó sus generalizaciones. La cocaína es un fuerte estimulante sexual. Ese es el motivo de que todo lo que inventó -todos esos Edipos, esfinges y esfínteres- sea relevante sólamente para la dimensión mental de un paciente cuyo cerebro ha sido convertido en huevos fritos por la cocaína. En tal estado, a uno ya sólo le queda realmente un problema: Qué hacer primero, tirarse a su madre o liquidar a su padre.

— Victor Pelevin

The Sacred Book of Werewold (2004)

"I'm back!"

Luego de mi pequeña estadía en la Facultad de Filosofía, estoy retornando a "mi primer amor". ¡Ah! ¡Facultad que me hiciste mal y sin embargo te quiero! ... Bueno, no tanto, si no como quien ama a un buen oponente. Dejemos de lado las cuestiones amorosas. Esta entrada va de mi vuelta. Pues solo eso. Estoy volviendo a la Facultad de Psicoanálisis. Después de una corta estadía en la Facultad de Filosofía vuelvo a la Facultad centro del movimiento psicoanalítico del país. Hace tiempo tome la decisión de irme, y hoy estoy volviendo. En pocas palabras, rectifico mi decisión inicial de abandonar la Facultad de Psicoanálisis. Pero no por ver que la Facultad de Psicoanálisis fuera algo bueno, si no por que la Facultad de Filosofía no es el lugar que buscaba. ¿Motivos? Veamos ¿por donde empezar? ...

Al iniciar los tramites de inscripción en la Facultad de Filosofía, tuve que pisar, obviamente por primera vez sus establecimientos. Quizás como un signo de todo lo que vendría luego1, un chico me entrega en mano un folleto naranja del tamaño del señalador de libro. El folleto anunciado unos consultorios psicoanalíticos, que daban descuentos a estudiantes universitarios2. Suerte la mía. Buscando un lugar mas razonable que el de la Facultad de Psicoanálisis, me topo con promotores del psicoanálisis. Esto quedo con el valor de una anécdota, y de hecho es eso solo una anécdota. Pero una anécdota aquí, otra allá, y ya no estoy seguro si quiero estar ahí. Otro hecho anecdótico sucede al encontrarme con un compañero del CBC3 de Filosofía.Tuve que cursar antes de entrar a la Facultad de Filosofía, una materia del CBC, y así completar, con las que ya había cursado para entrar en Psicoanálisis4, lo requisitos académicos para entrar. Este compañero me presente a un ya consolidado estudiante de la Facultad. Mi compañero le cuanta someramente mi historia y mi relación con el Psicoanálisis. Este consolidado estudiante replica que sería algo así como un cierto fulano que acerco el Psicoanálisis a la Facultad de Filosofía. La primera anécdota tomo otro tenor.

"Bueno,que este el psicoanálisis aquí presente no es tan raro ya que es una filosofía mas que una ciencia" pensaba. Lo que temía era que la forma de pensar psicoanalítica, casi la misma forma de pensar que cualquier pseudociencia estuviera, allí también. Al ya adentrarme en los cursos, la sorpresa fue mayúscula. Al parecer Freud no es escritor del gusto de los profesores allí en la Facultad de Filosofía. en cambio, Lacan si lo es. Todos los profesores con los que me tope citaron o reconocieron leer a Lacan. Hablo de profesores entrados en la enseñanza. Todos parecían no cuestionar nada de Lacan. Para ser justo era citas de él o enunciados apoyándolo. No mucho, pero lo suficiente para ver que era leído con interés allí dentro. La critica era nula hacia él. Entonces estaba ante un mundo similar a la Facultad de Psicoanálisis, quizás peor.

Muchos creen que la Filosofía es una asunto de retorica y de fuerza, por decirlo de alguna forma. Muchos abogan por diferentes variedades de verdad, lo cual es una visión valida al enfrentar algunos aspectos humanos, pero la verdad ya no es un concepto tan amplio en ciencia. Muchos piensan que psicología es una forma de filosofía5. La ciencia tiene un criterio de verdad sencillo. Lo empírico dicta el valor de verdad de algo en ciencia. No es asunto de discurso contra discurso. Es asunto de lo que funciona o no. Si pensamos en el Psicoanálisis y pensamos en él como una filosofía y una aplicada, entonces tenemos un blando en movimiento. Si no es ciencia en filosofía, si no es filosofía, es una discurso liberador. Si no es una ciencia empírica, es una ciencia subjetiva o de la subjetividad, sea lo que sea eso. El problema que la criticas que se le hagan erraran en el blanco si constantemente se redefine el psicoanálisis. Ahora si tomamos en cuenta el lugar, o sea la Facultad de Filosofía, donde discursos contra discursos se enfrentan, donde el pos-modernismo puede mostrar su cara más aberrante, donde se aprecia la relatividad ante la especificidad, donde se entiende la realidad como solo una percepción social o cultural, mi esperanzas de una futuro científico se veían algo empañadas.

La gota final del asunto puede que haya sido aquel bizarro cartel del que hablamos antes. Lo ridículo del cartel, las carcajadas que me provoco y la indiferencia a las mismas y al cartel, me termino de cerrar que en la Facultad de Filosofía se tiene una idea muy particular de los que es filosofar y que yo no comparto para nada. Como dije arriba, la ciencia no es un asunto de discurso contra discurso. Lo interesante es que estas batallas de discursos son fácilmente dirimibles por los datos empíricos. Pues, por lo poco que veía, no era mi lugar allí. El plan de estudios tampoco ayudaba a que me quedara. O era algo que no hubiera considerado. Pasaría algo de tiempo antes que de accediera a la parte interesante de la carrera. En la Facultad de Psicoanálisis no existe este problema. Desde el momento en que pisa la Facultad ya se esta enfocado en lo que busca. Las orientaciones de la Licenciatura de Filosofía, son eso: orientaciones. No son carreras en si mismas, pero esto lo sabía de antes. Se puede ver en el plan de estudios. Ahora el problema surgió al pensar que llegado ese momento en el cual accedería a la parte jugosa del asunto, me encontraría con muy poco jugo; y hasta quizás con un jugo amargo. Comenzaba a dudar que cuando llegara ese momento realmente estuviera estudiando algo de utilidad. Una lectura a la bibliografía de las materias no me inspiraba mucha confianza que digamos.

Algo que he aprendido con el tiempo es que una materia es muy diferente al cursarla que viéndola en su programa. Difícilmente una materia sea lo que uno espera leyendo su programa. Ya lo sabia al abandonar Psicoanálisis, pero el ver repetido esto en Filosofía lo afirmo más. Dentro de la Facultad de Psicoanálisis se tiene la impresión que cada materia es un feudo regido por el presidente de la misma, y no sin evidencias para respaldarlo. Al no tener otra experiencia de otra Facultad para comparar no podía afirmar que solo fuera producto del hegemónico dominio del psicoanálisis, o más bien que esta hegemonía no es más que producto de los feudos armados allí dentro. Ahora puedo decir que creo que no la cátedras, no se si llegan feudos, pero es terreno para que un profesor trate de plasmar su propia visión del asunto.

Mi consejo para aquel que esta por entrar a una Facultad es el mismo que Dante daba: "Abandone toda esperanza quien entre aquí" de ver cumplidas sus expectativas. Quizás el mejor indicativo de lo que se espera sea la bibliografía que las cátedras presentan, pero ni siquiera así se tiene la garantía que se corresponda con la enseñanza. Una ejemplo personal y paradigmático de esto haya sido la cátedra de Fenomenología de la Facultad de Psicoanálisis. El programa y bibliografía expresaban algo muy diferente a lo que fue cursarla. No era más que la visión que la profesora titular de la cátedra. todo termino en una superlativa importancia de los griegos sobre cualquier escritor fenomenológico actual. ¡Griegos, griegos everywhere! Sartre, Kierkegaard, Husserl, Merleau-Ponty, Jaspers, y otros fueron olvidados, aun estando presentes en gran parte de la bibliografía. Todo en pos del afán de que conozcamos las raíces griegas de las palabras y como la entendían los griegos. Aquí estoy de acuerdo con una idea atribuida a Wittgenstein. Al parecer Wittgenstein no había leído a los griegos. Nada de Platón o Aristoteles. "¿Para que leerlos? ¿Que podrían decirnos ellos sobre nuestro modo de vivir?" era la idea básica. ¿Que puede decirnos alguien de hace más de 25 siglos sobre nuestro siglo y nuestras formas de vivir?. Esto me lleva de vuelta a la Facultad de Filosofía.

La primera materia que todo el mundo de cursar, y bajo la misma dirección ya que hay una solo cátedra para elegir, es Historia de la Filosofía. Lo lamentable del asunto fue que ya en los primeros temas a tratar se exponía la idea de que si habla de Historia de la Filosofía no era filosofar a su vez sobre la historia. Esto me recuerda al cartel bizarro que cite más arriba. Este contenía un truco que hace parece a los charcos más profundos de lo que son. El cartel muestra una frase: "La teoría no es la pasión del cerebro, si no el cerebro de la pasión". Tome algo e invierta sus elementos, contraponiendolos, a su vez, a lo que se ha invertido. Ese es el truco. Aquí ya habíamos empezado a mostrar estos trucos y tomarlo con suma seriedad. ¿Se estudiaba Historia de la filosofía o se filosofaba sobre la historia? Pero, volviendo a la idea de Wittgenstein, me encontré con un debate superfluo como si la cultura occidental dependiera de él. Debido a un problema en un texto se ha discutido por muchos años, y aun se lo sigue haciendo sobre la vías de Permenides.¿Que si eran dos o tres? ¿Que importancia podría tener? Un problema interesante para un traductor y algún filosofo especializado en los Griegos, pero para un novato estudiantes de la Facultad de Filosofía ... Me pareció algo así como cultura general del filosofo. Algo interesante, pero poco o casi nada útil, y mucho menos aplicable en algún sentido. ¿Que influencia podría tener esta resolución de este dilema de las vías sobre el resto de los mortales? Según creo el mundo de los traductores y filósofos especializados en griegos se sacudiría, y nadie más; solo para volver luego, con el tiempo ,a su anterior curso. O sea nada. Lentamente deje de asistir a los teóricos, y así comencé a abandonar la Facultad de Filosofía. Si la idea era filosofar sobre la historia, ¿no deberíamos primero conocerla?

Sin embargo, no todo fue infructuoso en mi corta estadía en Filosofía. Curse una muy interesante clase: Lógica. Aprendí varias cuestiones allí. Revivo mi interés por las falacias informales, aunque indirectamente, y me hizo sumergirme con más profundidad en las diferentes partes de la Lógica, de lo que ya hacia con Pensamiento Científico en el CBC. Aunque Lógica era una clase buena y altamente recomendable, tiene el mismo defecto que tenía Pensamiento Científico. Se concentra en la parte formal del asunto. Se concentra en aspectos teóricos y olvida los aspectos prácticos del asunto. Se olvida de darle a los estudiantes herramientas6 para enfrentar los avatares de las discusiones universitarias, donde la pseudociencia se inmiscuye con mucha facilidad y no debería ser así. Yo sigo afirmando la necesidad de que los alumnos aprendan sobre falacias informales, y no solo las formales. Lógica solo hizo una mención oral del asunto de la Lógica Informal. Nada más. Una recomendación de un Libro. Solo eso. Las falacias formales hacen poca aparición en las discusiones, pero las informales son moneda corriente dentro de las Facultades, y hasta fuera de ellas. Aun siendo muy instructivas sus clases, Lógica es otra oportunidad desperdiciada para preparar a los alumnos a tener un discurso libre de falacias y de pseudociencia. Si nos concentráramos más en preparar a los alumnos contra los discursos falaces, el Psicoanálisis no calaría con tanta facilidad en ellos.

¿Que me ha quedado de esta pequeña experiencia en otra Facultad? ¿Donde me deja todo esto? Pues que la Facultad de Psicoanálisis no esta peor que la de filosofía con respecto a una forma científica. Ellos no tienen necesidad, ya que no lo aplicaran más que el libros y discusiones académicas. Pero cuando la vida de las personas esta en juego, no veo mucho terreno para el puro debate filosófico. Hoy estoy a días de entrar nuevamente en la Facultad de Psicoanálisis para continuar lo que deje hace dos años. Creo que este alejamiento me hizo poner en perspectiva muchas cosas sobre el Psicoanálisis. Me permitió profundizar más en los problemas del mismo y obtener una posición sobre el mismo. Cada momento que pasa más firme en esa posición y más armas consigo para enfrentar el problema del psicoanálisis. Quizás todo esto puede llamarse una retirada estratégica no planeada. Ahora solo queda esperar y ver como se desenvuelven las cosas en mi vuelta a la Facultad de Psicoanálisis.

  1. 1. Siempre la retrospectiva es correcta. :-)
  2. 2. Si me preguntan, regalado es caro.
  3. 3. CBC=Ciclo Básico Común. Ciclo preparatorio para el ingreso a las facultades de la UBA (Universidad de Buenos Aires).
  4. 4. O sea a la Facultad de Psicología.
  5. 5. Debo decir que yo mismo caí en ese error hace tiempo.
  6. 6. Quizás deba decir armas.

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